El Circuito Internacional de Sepang volverá a albergar, nueve años después, un Gran Premio del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, en este caso como sede de la cita de Baréin, que no se pudo disputar en abril. Para equipos y pilotos supondrá un reto importante, ya que la última carrera en Sepang se celebró en 2017, cuando tanto los monoplazas como los neumáticos eran muy diferentes a los actuales.
Situado a escasos kilómetros de Kuala Lumpur, el trazado tiene una longitud de 5.543 metros y combina largas rectas con una serie de curvas de alta velocidad, especialmente concentradas en el sector intermedio. Se trata de una pista que genera unos niveles medios de energía sobre los neumáticos, con una exigencia comparable a la de Spa-Francorchamps o Shanghái. Las temperaturas ambiente y del asfalto serán un factor clave en la gestión de las gomas, convirtiendo la degradación térmica en una de las variables más importantes del fin de semana.
Para el retorno a Kuala Lumpur, Pirelli ha seleccionado los compuestos C2 (duro), C3 (medio) y C4 (blando). Se trata de una elección ligeramente más agresiva que la terna más dura –que habría representado una opción más conservadora dadas las características del circuito. El objetivo es ofrecer a los equipos un abanico estratégico más amplio y crear unas condiciones en las que la diferencia de tiempo entre una estrategia a una sola parada y otra a dos paradas sea menor.
Sepang presenta una superficie relativamente abrasiva, con un nivel de rugosidad comparable al de Baréin, aunque mantiene características propias muy definidas. Es probable que los niveles de agarre sean bajos el viernes, pero deberían mejorar progresivamente a lo largo del fin de semana a medida que la pista evolucione. Uno de los principales desafíos para los equipos será la gestión térmica de las cubiertas en ambos ejes.
El circuito ha experimentado algunos cambios en los últimos años. En 2023 se reasfaltó el tramo comprendido entre los virajes 6 y 12, además de realizarse trabajos adicionales en la zona de la curva 9. Ahora bien, las evaluaciones realizadas por los ingenieros de Pirelli hace apenas unas semanas confirman que las características generales de la superficie siguen siendo muy similares a las de 2017.
Más recientemente, desde principios de septiembre, se han llevado a cabo trabajos adicionales de nivelación del asfalto para eliminar irregularidades, junto con operaciones de limpieza destinadas a mejorar las condiciones de la pista de cara a la celebración del GP.
Los equipos también deberán hacer frente a la escasez de datos disponibles. Aunque se trata de un circuito histórico, ninguna escudería dispone de referencias relevantes con la generación actual de coches de Fórmula 1.
Por ello, las sesiones de entrenamientos libres del viernes serán más importantes de lo habitual, tanto para los pilotos, que deberán familiarizarse con un trazado que muchos solo conocen a través del simulador, como para escuderías, que tendrán que encontrar el equilibrio adecuado del monoplaza y evaluar el comportamiento de los neumáticos.
Además de las numerosas incógnitas técnicas, la meteorología podría añadir un nivel adicional de complejidad. Las tormentas vespertinas son habituales en la zona a comienzos de octubre, y podrían afectar a cualquier sesión del fin de semana. El intenso calor, la elevada humedad y los chaparrones repentinos han sido siempre algunas de las señas de identidad del Gran Premio de Malasia durante los años en los que formó parte de forma permanente del calendario.
ESTADÍSTICAS
Este fin de semana se disputará el vigésimo Gran Premio en Sepang, circuito que formó parte del calendario de Fórmula 1 entre 1999 y 2017. El piloto con más victorias en Kuala Lumpur es Sebastian Vettel, con cuatro, uno más que Michael Schumacher y Fernando Alonso. Schumacher comparte además el récord de poles con Lewis Hamilton, con cinco cada uno. Entre los equipos, la Scuderia Ferrari encabeza la lista de triunfos con siete.

