Estudio pionero sobre la siniestralidad de motocicletas en vías interurbanas presentado por el INTRAS-Universitat de València
- El análisis, realizado de los siniestros con víctimas en el periodo 2017-2024, identifica un perfil propio de los siniestros de motocicleta en carretera: vías convencionales, curvas, fines de semana, condiciones aparentemente favorables y motocicletas de más de 125 cc.
- El estudio dedica un apartado específico a las salidas de vía, una tipología que representa uno de cada cuatro siniestros interurbanos de motocicleta, pero concentra más del 40% de los fallecidos.
- Según la investigación, el 19 % de los siniestros de las motos en carretera resultan mortales o con heridos graves, frente al 8.5 % del resto de los vehículos.
- Cataluña es la comunidad que acumula más siniestros de moto con víctimas (más del 30 % del total), pero en términos relativos es de las que tiene menos muertos por siniestro. Navarra es la que presenta peores datos (el 9.2 % de los siniestros son mortales).
El Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universitat de València, ha presentado hoy en el Circuit Ricardo Tormo de Cheste dos estudios pioneros que analizan la siniestralidad de motocicletas en vías interurbanas durante el periodo 2017-2024 y que ponen el foco en uno de los grandes retos actuales de la seguridad vial: reducir la gravedad de los siniestros de los motoristas en carretera.
La investigación concluye que las motocicletas son un colectivo prioritario en la seguridad vial interurbana: estos vehículos están presentes en aproximadamente uno de cada cinco siniestros con víctimas, pero concentran una proporción muy superior de fallecidos y heridos graves. El análisis de los siniestros realizado identifica un patrón de riesgo muy definido, asociado especialmente a carreteras convencionales, curvas, fines de semana, condiciones aparentemente favorables para la circulación y motocicletas de más de 125 cc.
La investigación, elaborada por el INTRAS con la colaboración de Metalesa Seguridad Vial, analiza los siniestros interurbanos con víctimas en los que ha estado implicada una motocicleta o ciclomotor, a partir de la base de datos ARENA de la Dirección General de Tráfico. Durante el periodo analizado (2017-2024), las motocicletas y ciclomotores estuvieron implicados en 59.036 siniestros interurbanos con víctimas, con un balance de 69.035 víctimas, 2.374 fallecidos y 10.845 heridos graves.
Los dos estudios han sido presentados por Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial de la Universitat de València, y por el Dr. José Ignacio Lijarcio, investigador del INTRAS y director del estudio, en una jornada celebrada con la participación de representantes de empresas y entidades vinculadas a la seguridad vial, la infraestructura, la administración y la innovación tecnológica aplicada a la carretera.
Uno de los resultados más relevantes del estudio se refiere a las salidas de vía. Aunque representan el 25,3% de los siniestros interurbanos de motocicleta, concentran el 32,6% de los heridos graves y el 43,3% de los fallecidos de este colectivo. En términos de lesividad individual, el 27,5% de las víctimas de una salida de vía de motocicleta fallecen o resultan heridas graves, frente al 16,5% del resto de siniestros interurbanos de motocicleta.
El estudio subraya que la salida de vía de una motocicleta no debe contemplarse únicamente como una pérdida de control del vehículo, sino también como una prueba de la capacidad de la infraestructura para proteger a un usuario vulnerable cuando se produce un error, una desviación de trayectoria o una pérdida de estabilidad, afirma Montoro.
Desde esta perspectiva, el INTRAS plantea la necesidad de avanzar hacia un enfoque de Sistema Seguro, con carreteras más tolerantes al error humano, márgenes más seguros, sistemas de contención adaptados a motoristas, tratamiento específico de curvas, gestión inteligente de la velocidad, formación, tecnología y mayor protección del usuario vulnerable.
Los resultados muestran claramente que los siniestros de las motocicletas constituyen un problema prioritario de seguridad vial en el ámbito interurbano, no solo por su frecuencia, sino especialmente por la gravedad de sus consecuencias. Aunque están presentes en aproximadamente uno de cada cinco siniestros interurbanos con víctimas, concentran una proporción muy superior de fallecidos y heridos graves.
Según Luis Montoro, catedrático de Seguridad Vial de la Universitat de València, “la motocicleta aporta muchos valores al sistema de movilidad, pero exige una protección específica. Los datos muestran que no estamos ante un problema genérico, sino ante una siniestralidad con patrones propios que requiere medidas igualmente específicas”.
El análisis general de la accidentalidad interurbana identifica un perfil muy definido del siniestro de las motocicletas: mayor presencia en carreteras convencionales, elevada incidencia en curvas, concentración en condiciones aparentemente favorables de circulación, incremento durante los fines de semana y sobrerrepresentación de las motocicletas de más de 125 centímetros cúbicos. Este tipo de motos, siendo el 39,7% del parque, acumulan el 62 % de los accidentes con víctimas. Este dato apunta a la necesidad de analizar de forma específica los patrones de uso, exposición, tipo de vía, potencia del vehículo y el perfil de conducción asociados a este segmento.
El análisis territorial muestra una distribución desigual de la siniestralidad interurbana de motocicletas. Cataluña concentra el 30,8% del total de siniestros con víctimas registrados en España durante el periodo 2017-2024, seguida de Andalucía, con el 14,3%, y la Comunidad Valenciana, con el 11,2%. Sin embargo, la letalidad relativa ofrece una lectura diferente: Navarra presenta el mayor porcentaje de siniestros mortales sobre el total de siniestros de motocicletas de la comunidad, con un 9,2%, seguida de Murcia, con el 8,2%, y Extremadura, con el 7,8%.
Desde la perspectiva preventiva, estos resultados apuntan a la necesidad de abordar la seguridad del motorista desde una lógica de Sistema Seguro, actuando de forma coordinada sobre la infraestructura, la velocidad, la formación, la tecnología, el equipamiento protector, la percepción del riesgo o la protección específica del usuario vulnerable.
Salidas de vía: una tipología menos frecuente que letal
Las salidas de vía constituyen una tipología especialmente crítica dentro de la siniestralidad interurbana de motocicletas. El estudio subraya que las salidas de vía no son la configuración más frecuente, pero sí una de las más lesivas. En términos de lesividad individual, el 6,2% de las víctimas de una salida de vía fallecen y el 21,3% resultan heridas graves. En conjunto, la probabilidad de que la víctima resulte fallecida o herida grave en una salida de vía de motocicleta alcanza el 27,5%, frente al 16,5% del resto de siniestros interurbanos de motocicleta.
Para el Dr. José Ignacio Lijarcio, investigador del INTRAS y director del estudio, “la salida de vía de una motocicleta no puede interpretarse únicamente como una pérdida de control del vehículo. Es también una prueba de la capacidad de la infraestructura para proteger a un usuario vulnerable cuando se produce un error, una desviación de trayectoria o una pérdida de estabilidad”.
El accidentograma de las salidas de vía de motocicleta presenta un patrón muy definido: carretera convencional de calzada única, curva, firme seco y limpio, meteorología despejada, buena visibilidad y elevada presencia de siniestros con un único vehículo implicado. No se trata, por tanto, de un fenómeno aleatorio, sino de una configuración de riesgo reconocible y susceptible de intervención.
El estudio constata además una baja presencia de protección específica para motoristas en los siniestros analizados: aparece en el 3,3% de las salidas de vía por la derecha y en el 3,6% de las salidas por la izquierda. Este dato no debe interpretarse como una medición del conjunto de la red viaria, sino como un indicador relevante dentro de los siniestros estudiados.
Carreteras más tolerantes para reducir la gravedad
Los resultados apuntan a la necesidad de avanzar hacia carreteras más protectoras en caso de error humano, con márgenes más seguros, sistemas de contención adaptados a motoristas, tratamiento específico de curvas, mejora de la legibilidad del trazado, gestión inteligente de la velocidad y priorización de los tramos críticos.
“Desde el enfoque de Sistema Seguro debemos asumir que el error humano puede producirse. La prioridad no es solo evitar que una motocicleta abandone la calzada, sino conseguir que, si eso ocurre, el entorno no convierta ese error en una lesión grave o mortal”, señala José Ignacio Lijarcio.
Por su parte, el Dr. Montoro destaca que “La seguridad vial de los motoristas exige pasar del diagnóstico general a la intervención concreta. Sabemos dónde se concentran muchos de los riesgos, en qué tipo de vías, en qué configuraciones y bajo qué circunstancias. Esa información debe servir para orientar decisiones, inversiones y políticas públicas”.
Un problema que puede crecer si no se actúa
El estudio señala que, tras el descenso de la siniestralidad asociado a la pandemia, los siniestros de motocicleta en vías interurbanas han recuperado niveles elevados en los años más recientes. En 2023 se alcanzó el valor máximo del periodo estudiado, con 8.209 siniestros y 9.634 víctimas, y en 2024 se mantuvo un nivel muy similar, con 8.202 siniestros y 9.603 víctimas.
Las proyecciones realizadas apuntan a una evolución moderadamente ascendente de los siniestros y víctimas de motocicleta en vías interurbanas durante el periodo 2025-2030. En el caso concreto de las salidas de vía, la proyección estima un incremento progresivo desde 2.192 salidas de vía en 2025 hasta 2.493 en 2030, sino se impulsan medidas específicas con resultados eficaces.
Jornada de presentación en el Circuit Ricardo Tormo
La presentación del estudio se ha celebrado en el Circuit Ricardo Tormo de Cheste, en una jornada que ha reunido a representantes del ámbito académico, técnico, institucional y empresarial para analizar los principales retos de la seguridad vial de los motoristas en vías interurbanas.




