- El 72% de las flotas ya usan energías alternativas, pero la infraestructura de carga (pública, en oficina y en casa) sigue siendo el principal obstáculo. Como respuesta, el 100% de las empresas ya está desarrollando, o va a desarrollar una estrategia propia de carga.
- Los conductores se mantienen reticentes a cambiar a la movilidad eléctrica: un 77% manifiesta que no cambiaría su vehículo actual por uno eléctrico.
- El informe también refleja desconocimiento: un 47% de los conductores desconoce si es más barato repostar diésel o gasolina o cargar un eléctrico
Arval España ha presentado la decimoctava edición del ‘Arval Mobility Observatory’, el estudio de referencia que analiza las tendencias de movilidad global. Entre sus muchos datos y conclusiones llama la atención el contraste existente entre la decidida apuesta de las empresas por la movilidad electrificada y el desconocimiento en materia de electrificación de los conductores que tienen que conducir esos vehículos.
El estudio refleja una recuperación de la confianza de las empresas en las energías alternativas a corto plazo. El 72% de las empresas ya usa vehículos con energías alternativas, y el 15% considera hacerlo en los próximos tres años. Entre las diferentes tecnologías de electrificación que se implementarán, un 57% apostará por los híbridos, un 50% por los eléctricos y un 44% por los híbridos enchufables.
Las empresas demandan una simplificación de las ayudas y una mejor red de carga. Como respuesta, el 100% de las empresas ya está desarrollando, o va a desarrollar una estrategia propias de carga; y ofrecerán apoyo financiero para el desarrollo de puntos de carga en el lugar de trabajo y/o en los domicilios de los empleados.
Estas iniciativas contrastan con la percepción y conocimiento de los conductores corporativos acerca de la movilidad electrificada. Los conductores se mantienen reticentes a cambiar a la movilidad eléctrica: un 77% manifiesta que no cambiaría su vehículo actual por uno eléctrico, aunque el 41% de los que han conducido un vehículo eléctrico sí lo cambiaría.
El informe refleja que un 47% de los conductores desconoce si es más barato repostar diésel o gasolina o cargar un eléctrico; un 14% cree que repostar es más barato y solo un 30% asegura que la recarga es más económica. Tampoco están familiarizados con conceptos como el consumo de la batería (48%), su capacidad (42%) o los tipos de cargadores (36%).
En cuanto a la recarga, el 38% de los conductores corporativos afirma que una espera superior a 24 minutos invalida la viabilidad de sus rutas, situando el 'umbral de paciencia' máximo en carretera en los 38 minutos.

