smart: No solo otro coche más

Escrito el 09/10/2026
Miguel R. García

6 p. m., octubre de 1996, París. El Louvre acaba de cerrar sus puertas. Dentro, las galerías quedan en silencio. Fuera, la noche apenas comienza. En el transcurso de una sola hora, la plaza frente al emblemático monumento se transforma. Fondos limpios y neutros se alzan contra su fachada, creando un contraste casi surrealista entre lo antiguo y lo nuevo. No hay un escenario elaborado, ni un espectáculo que distraiga la mirada. Todo se reduce deliberadamente a un único punto focal: un pequeño y poco convencional biplaza situado en el centro de todo. 

El concept car aparece casi como una escultura inacabada: funcional y diferente a cualquier otro coche que circula por las calles parisinas. Bajo las luces de la noche, sus proporciones compactas sugieren una idea vanguardista de la movilidad, moldeada no por las reglas convencionales del automóvil, sino por las realidades de la ciudad. 
 
Aquí, frente a uno de los edificios más emblemáticos del mundo, está a punto de revelarse el primer vistazo de una tipo de vehículo completamente nueva. La noticia ya se ha extendido entre los periodistas, y se espera la asistencia de unos 50 invitados. Sin embargo, la velada atrae a aproximadamente 1.000 invitados curiosos, muy por encima de lo que cualquiera había anticipado. 
 

La expectativa que ha creado es una señal inequívoca de que esto es más que la presentación de otro coche más. La idea de un biplaza radicalmente diferente ha captado la atención de la gente incluso antes de que lo hayan visto de cerca. Es una idea que desafiaría no solo el aspecto que podía tener un coche, sino lo que un coche realmente necesitaba ser en una ciudad. 

 
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Imágenes de prensa del smart concept car presentado en París en otoño de 1996. Su célula de seguridad plateada, más tarde conocida como la célula Tridion, y los paneles de la carrocería en tonos llamativos mostraron por primera vez el la estructura que definiría el diseño del smart fortwo. Fuente: smart 

 
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El smart concept car fotografiado en París frente al Louvre. Su célula de seguridad plateada y sus paneles de seguridad característicos definían los principios estructurales y de diseño de lo que más adelante definirían el smart fortwo. Fuente: Mercedes-Benz Classic 

 
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Rea Vista trasera del smart concept car fotografiada en el Louvre en 1996. La carrocería, las proporciones compactas y el distintivo diseño bicolor mostraban un biplaza urbano poco convencional como un objeto de arte. Fuente: Mercedes-Benz Classic 

Quien quiera entender la historia de smart no puede pasar por alto un nombre: Prof. Johann Tomforde. En la década de 1970, el diseñador e ingeniero desarrolló la idea original de un coche urbano pequeño, seguro y totalmente eléctrico y moldeó durante muchos años la marca smart en Mercedes-Benz. 
 
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Bocetos de los años de estudiante de Johann Tomforde, que muestran las ideas que propuso a su profesor para su tesis doctoral: un biplaza urbano y compacto. La idea fue rechazada por su profesor, así que Tomforde nunca escribió su tesis. Nadie podía imaginar en qué acabaría convirtiéndose más tarde. Fuente: smart 

A las puertas del presentación mundial del nuevo smart #2 en el Salón del Automóvil de París en otoño de 2026, recuerda aquel evento nocturno en el Louvre de hace 30 años, como el punto de partida del fenómeno global en que se convirtió smart. El joven equipo de smart no tenía previsto presupuesto para una rueda de prensa propia en el Salón del Automóvil de París; pero sí había disponible un pequeño rincón del stand de Mercedes-Benz. Así, tomó forma parte de la historia del automóvil.

 

La actividad de comunicación se construyó con un presupuesto reducido, muy poco tiempo de preparación, pero, es sí, con una enorme creatividad. Escenificamos el concept car para crear la sensación de que era una escultura automovilística inacabada justo delante del Louvre, lugar en donde se concentra el arte en París. Con el inusual concepto de color y materiales del prototipo, se podía ver que smart nunca iba a presentar simplemente otro coche más. Se posicionó como una obra de arte, un objeto de estilo de vida.Johann Tomforde
 

Al día siguiente, cuando el salón internacional del automóvil de París abrió sus puertas, la pequeña zona de smart estaba abarrotada. París se dio cuenta de que había surgido algo más grande que otro coche más. Nació una nueva visión de la movilidad. 

Según Johann Tomforde, aquella noche en París estableció una idea que desde entonces ha permanecido en el corazón de smart: desafiar las convenciones establecidas mediante una combinación de ingeniería innovadora y diseño distintivo. Esta combinación sigue dando forma a cómo se percibe la marca hoy en día. 
 
También refleja las expectativas de una nueva generación de conductores urbanos. Piden tecnología avanzada y soluciones funcionales, pero su elección de movilidad no es puramente racional. El diseño, la individualidad, la experiencia de conducción y un uso más consciente de los recursos importan tanto como eso. Reunir estas necesidades es lo que distingue a smart desde el principio. Hizo de la marca una nueva categoría de movilidad urbana; y sigue siendo el principio que conecta sus orígenes con el smart de hoy. 
 
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Johann Tomforde hoy, hojeando imágenes históricas de smart. Como uno de los padres fundadores de la historia de smart, sigue estrechamente al coche urbano por excelencia. Fuente: smart 

 
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El concept car se presentó en 2996 en París como una obra de arte en un entorno único. Junto a la célula de seguridad Tridion, las puertas ya revelaban sus estructuras de protección contra impactos laterales . Fuente: Mercedes-Benz Classic 

Una gran idea en un formato compacto
 
Toda marca sólida comienza con una sola idea. Al crecer en la ciudad de Hamburgo en las décadas de 1950 y 1960, Johann Tomforde se vio impresionado desde muy temprano por una observación sencilla: ¿por qué mover tanto metal solo para trasladar a una sola persona de A a B? Observó cómo se acumulaban los problemas cotidianos en las calles de su barrio: la búsqueda interminable de plazas de aparcamiento, el ruido, los atascos. De esta pregunta y de la observación de los problemas que se producían en ciudades con mucho tráfico nació la visión de un vehículo para dos: compacto por fuera, generoso por dentro.
 

Al principio de los 70, coincidiendo en el tiempo con las inquietudes de Johann Tomforde, Mercedes-Benz mostró interés por un concepto similar de coche urbano. Un hito clave fue el estudio conceptual Mercedes-Benz NAFA: un vehículo de gran eficiencia para trayectos cortos. Pero, aparte del tamaño, estaba muy alejado del concepto biplaza de smart.

 

Otro momento decisivo llegó en 1991 en el Mercedes-Benz Advanced Design Center de Irvine, California, donde ingenieros de diseño del propio equipo de Johann Tomforde en Sindelfingen ayudaron a crear los primeros concept cars MCC: el "eco-sprinter" y el "eco-speedster", ambos de solo 2.50 metros de longitud y propulsados por un sistema de tracción eléctrica. Su concepto de chasis-plataforma, con baterías de alto voltaje montadas bajo los asientos y el sistema de tracción eléctrica situado bajo el piso trasero, era nuevo en aquel momento y acabaría marcando la dirección de generaciones enteras de vehículos eléctricos. Estos dos concept cars fueron los precursores definitivos del ADN de smart que sigue vigente hoy. 

Pero Johann Tomforde sabía que llevar un concept car completamente nuevo a la calle requeriría mucho más que un simple razonamiento y las características técnicas adecuadas. Necesitaba su propia marca, su propia actitud. El momento adecuado para anclar esa idea al más alto nivel llegó, casi por casualidad, en 1993 en el aeropuerto de Ámsterdam. De camino al Salón del Automóvil de Detroit, Johann Tomforde se encuentra con Helmut Werner, entonces miembro del Dirección de Mercedes-Benz. El ejecutivo lo invita espontáneamente a sentarse a su lado durante el vuelo. Según Johann Tomforde, todo el vuelo —ocho horas, sin dormir— se convirtió en el taller donde la idea del smart tomó realmente forma. 
 
A veces, incluso las visiones más grandes y las mejores ideas no necesitan más que un golpe de suerte y a la persona adecuada dispuesta a escuchar. 
 

El estatus de culto no se gana en una prueba comparativa

En 1997, apenas un año después de la presentación del primer concept car de la marca recién fundada, el primer modelo de producción en serie como smart fortwo celebró su estreno mundial oficial en la IAA de Frankfurt de ese año. Su forma era imposible de pasar por alto.
 

En el corazón de su diseño estaba la célula de seguridad Tridion, deliberadamente visible en lugar de oculta bajo una carrocería convencional. Su estructura en contraste, sus proporciones ultracompactas y su arquitectura inusual hicieron que la ingeniería formara parte de la identidad del coche. Incluso su enfoque de la protección en caso de choque seguía una lógica distinta: un sistema de bloques compactos y modulares en la parte delantera y trasera absorbían los impactos mientras protegían la célula de seguridad central, permitiendo que el coche alcanzara un alto nivel de protección de los ocupantes sin las largas zonas de deformación típicas de los coches más grandes. 

Su ingeniería explicaba su diseño; y su diseño hacía visible su ingeniería. El resultado fue un coche cuyo carácter poco convencional era inmediatamente reconocible, y que convirtió un enfoque radicalmente diferente de la movilidad urbana en algo que la gente podía ver, comprender y, en última instancia, adoptar. 
 
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La célula de seguridad Tridion original de smart. Deliberadamente visible, convirtió la ingeniería del coche en una declaración de diseño por derecho propio, envolviendo una estructura robusta alrededor del habitáculo sin aumentar las dimensiones compactas del smart fortwo. Fuente: Mercedes-Benz Classic

 

 

La célula de seguridad Tridion visible dio al fortwo una silueta inconfundible y transformó un concepto de seguridad funcional en una declaración de diseño segura de sí misma. La función se convirtió en forma, y la forma en identidad. Esto permitió al smart fortwo a distinguirse de cualquier otro coche y sentó una de las bases de su estatus de culto. 

 
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Fotos oficiales de prensa de la IAA de 1997, que muestran el frontal y la trasera del primer smart fortwo. El coupé siguió una nueva dirección, alejándose de los conceptos de coche pequeño de esa época. Su característico acabado bicolor hizo visible la célula de seguridad Tridion, otorgando al coche un distintivo para su reconocimiento inmediato. Fuente: carpeta de prensa de la IAA de 1997, Mercedes-Benz Classic

La disposición asimétrica de los asientos nació de las reflexiones sobre la seguridad en impactos laterales: respaldos diseñados para pasar uno junto al hombro del otro en lugar de chocar. Al mismo tiempo, creaba una sensación sorprendentemente abierta y espaciosa. 
 
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Fotos del interior del smart fortwo en la IAA de 1997. Incluso esta primera generación contaba con un habitáculo en forma de S y detalles de diseño interior muy poco convencionales, algo vigente que el nuevo smart #2 mantiene hoy. Fuente carpeta de prensa de la IAA de 1997, Mercedes-Benz Classic

Esta fusión de función y forma definió smart desde el principio. Johann Tomforde experimentó el poder de ese efecto ya en 1993, mientras trabajaba en el desarrollo del concept car. Recuerda haber conducido un prototipo temprano por Sunset Boulevard en Hollywood, EE. UU., y haber aparcado frente a un restaurante de moda. El coche no llevaba ninguna marca smart y apenas revelaba qué era. 
 

Sin embargo, la gente se detenía a mirar. Tenían curiosidad, tratando de averiguar qué estaban viendo. Nadie lo conocía. Simplemente les resultaba intrigante. Para Johann Tomforde, aquel momento ofreció un primer vistazo de lo que se convertiría en una parte importante del atractivo de smart. Un coche no siempre tiene que ser comprendido antes de volverse deseable. A veces, la curiosidad y la emoción llegan primero, mientras que las razones racionales para elegirlo llegan después. 

Lo que comenzó como una reacción a un prototipo sin distintivos en una calle de Hollywood pronto se repetiría, a una escala mucho mayor, una vez que el smart fortwo debutó con éxito en 1997 y llegó a todos los rincones del mundo en 1998. El smart fortwo siguió conquistando generación tras generación. Tanto para quienes tenían dieciocho años como para quienes ya superaban con creces los ochenta, una cosa estaba clara: no era un coche compacto cualquiera. Para algunos, eran las medidas cómodas del vehículo y la facilidad para aparcar. Para otros, la individualidad y las prestaciones. Pronto, cada vez más personas llegaron probablemente a la misma conclusión que Johann Tomforde: “No se necesita tanto metal para llevarme de A a B en una ciudad.”
 

La pasión no se puede automatizar 

Hoy, la gama de productos smart en Europa es más diversa y totalmente eléctrica. El smart #1, el smart #3 y el smart #5 responden a distintos estilos de vida y necesidades de los clientes; eso es lo que representa el lema de smart “Open Your Mind”: el coche adecuado, para la persona adecuada. El nuevo smart #2 es la expresión más fundamental de esa idea dentro de la familia de productos. Lleva la idea original de la movilidad urbana al presente: dimensiones ultracompactas, aparcamiento sin esfuerzo, agilidad urbana, un diámetro de giro de 6.95 metros de bordillo a bordillo, la nueva generación de la célula de seguridad característica, la Tridion Cell Evo, y la postura característica con las ruedas en las esquinas que maximiza el espacio en el interior sin aumentar el tamaño del vehículo. 
 
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El nuevo smart #2 celebra su presentación mundial en el Salón del Automóvil de París en octubre de 2026. Treinta años después de debut del modelo original en el Louvre, el smart #2 lleva ese mismo espíritu a una nueva era totalmente eléctrica. Fuente smart

Para Johann Tomforde, el principal fundamento para que perdure la calidad de una marca, no es solo la gran tecnología que hay detrás, sino la continuidad y la convicción genuina. Por eso le alegra especialmente que el director de Diseño de smart en Mercedes-Benz, Kai Sieber, uno de sus antiguos alumnos, sea hoy una de las mentes principales del equipo internacional que está detrás del smart #2. Ambos siguen en estrecho contacto y han mantenido conversaciones en profundidad sobre el nuevo #2. 
 
Para el smart #2, se reúnieron fans de smart de todo el mundo: personas que han seguido esta marca durante años y que están escribiendo su próximo capítulo con verdadera dedicación. Formando parte del equipo de diseño desde hace ya más de una década, puedo decir con confianza: el smart #2 transmite ese mismo ADN de diseño, inconfundiblemente smart. Y así es exactamente como debe ser. Porque los grandes productos nunca se reducen a simples especificaciones técnicas. Nacen cuando un diseño sigue evolucionando sin perder su identidad, combinando un atractivo duradero con una innovación real, para que la gente lo reconozca al instante, dondequiera que lo veaKai Sieber, responsable de diseño smart en Mercedes-Benz Design
 

Paris no es el punto final 

El 12 de octubre de 2026, el nuevo smart #2 celebra su estreno mundial en el Salón del Automóvil de París. Treinta años después de aquella noche decisiva en el Louvre. Sin embargo, no cierra un círculo. Es el comienzo de una nueva era de smart, recordando siempre de dónde viene. 
 
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smart #2 Mural en Paris. Fuente: smart

Cuando se le pregunta cómo imagina que podría ser smart dentro de otros 30 años, Tomforde comparte dos deseos. Primero, espera que la marca siga evolucionando con cada nueva generación, manteniéndose como la referencia de su segmento, y lo bastante deseable como para que la gente diga: "Eso es lo que quiero." Segundo, desea que siempre haya personas que hayan interiorizado la herencia de la marca y la comprendan de verdad. Personas que quieran seguir construyendo sobre ella con verdadera pasión. Ese, dice, es el punto que realmente importa. 
 
Since I left smart, I've never stopped thinking about it. It's still my favourite project, going all the way back to my early years. Desde que dejé de trabajar activamente para smart, nunca he dejado de pensar en él. Sigue siendo mi proyecto favorito, desde siempre.Johann Tomforde
 

Sobre Johann Tomforde 

Johann Tomforde está considerado uno de los creadores de smart. A principios de la década de 1970, desarrolló en Mercedes-Benz la idea de un coche urbano eléctrico, compacto y seguro, una idea que se convirtió en el eje central para la creación de la marca smart. Como diseñador e ingeniero, guio el desarrollo del smart fortwo durante años, desde los primeros estudios conceptuales hasta su lanzamiento al mercado. Además de su trabajo en Mercedes-Benz y smart, también fue profesor de Diseño de Transporte y Diseño Industrial en Pforzheim, fomentando un intercambio constante de ideas entre la academia y la industria. A día de hoy, sigue la evolución de la marca con auténtico entusiasmo personal.


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