- A diferencia del culto a la potencia o la aceleración que definen al automóvil de prestigio en otros países, la “routière” francesa se define por convertir viajar en un auténtico placer, gracias a un confort y un comportamiento en carretera impecables y un diseño que se atreve a desafiar los convencionalismos.
- Desde la revolución técnica que representó el desarrollo del Traction Avant de 1934 hasta hoy, DS Automobiles ha heredado el ADN de los modelos más icónicos de la historia automovilística francesa, transformando cada trayecto en una experiencia única.
- El nuevo DS N°8 culmina esta estirpe como el nuevo buque insignia de la marca, fusionando una aerodinámica excepcional con una autonomía eléctrica líder en su segmento y una tecnología que le sitúan un paso por delante en el universo premium.
DS Automobiles redefine una vez más los estándares del lujo francés con el DS N°8. Este modelo no es solo un vehículo; es el capítulo más reciente de una historia de audacia que comenzó hace casi un siglo y que ha dado forma al concepto de "gran rutero" francés.
La historia de la routière francesa es la historia de la innovación por encima del conservadurismo. Todo comenzó en 1934 con el Traction Avant, el automóvil que cambió las reglas del juego al imponer la tracción delantera y la estructura monocasco, ofreciendo una estabilidad hasta entonces desconocida. Lanzado sólo dos años antes de las primeras vacaciones pagadas en el país vecino es, para muchos, sinónimo de trayectos confortables y llenos de sensaciones camino de las playas del sur de Francia por la mítica Nationale 7.
En 1955, el DS “Tiburón” elevó el concepto a una forma de arte. Con su suspensión hidroneumática y su diseño futurista, se convirtió en el coche de los jefes de Estado y en el símbolo del prestigio tecnológico francés. La fusión de estilo radical, tecnologías futuristas y un confort a años luz de cualquier rival crearon un referente cuya filosofía sigue estando vigente en la actual gama de DS Automobiles. A esta leyenda le siguió el SM en los años 70, un gran turismo de altas prestaciones que combinaba la elegancia francesa con la potencia audaz de un motor Maserati, demostrando que el confort no está reñido con el dinamismo.
Con el nacimiento de DS Automobiles el DS 5 marcó un hito al introducir un diseño inspirado en la aeronáutica y la primera tecnología híbrida de la marca, recuperando ese espíritu " diferente que siempre ha caracterizado al alto de gama francés.
Hoy, ese camino de excelencia culmina en el DS N°8. Este nuevo buque insignia no solo hereda la elegancia y el confort de sus antecesores, sino que los proyecta hacia la era de la movilidad sostenible.
El DS N°8 se presenta como un manifiesto de tecnología y estilo. Su silueta, que desafía las categorías tradicionales al mezclar la elegancia de una berlina con la presencia de un SUV de nueva generación, ha sido esculpida por el viento. Con un coeficiente aerodinámico de 0,24, cada línea del DS N°8 ha sido optimizada para maximizar la eficiencia y el silencio a bordo.
En su interior, el DS N°8 eleva el "savoir-faire" francés a nuevas cotas, ofreciendo un habitáculo que es un refugio de serenidad tecnológica. Equipado con una cadena de tracción 100% eléctrica de última generación, el DS N°8 promete una autonomía que permite redescubrir el placer de viajar sin fronteras, manteniendo viva la promesa de la auténtica *grande routière*: llegar más lejos, con más estilo y más confort que nadie.


