Los EBRO s400 HEV y EBRO s700 HEV completan una prueba de eficiencia de larga distancia para demostrar que la tecnología híbrida autorrecargable también ofrece consumos muy bajos en grandes desplazamientos, sin depender de puntos de recarga ni asumir los tiempos de parada de un vehículo 100% eléctrico.
Barcelona, 3 de julio de 2026. EBRO ha sometido a su gama híbrida autorrecargable a una prueba de eficiencia en condiciones reales entre Madrid y Barcelona, con viaje de ida y vuelta, para demostrar que sus modelos HEV no solo son eficientes en el entorno urbano, sino también en recorridos largos por carretera. El desafío se ha realizado con dos SUV de la marca, el EBRO s400 HEV y el EBRO s700 HEV, con el objetivo de comprobar el consumo real en un desplazamiento de largo recorrido y poner en valor una solución de movilidad que combina eficiencia, autonomía, rapidez de uso y libertad operativa.
La prueba ha cubierto un itinerario Madrid–Barcelona–Madrid con diferentes tramos intermedios, incluyendo paradas en Fraga, Castelldefels, EBRO Factory y Calatayud. El planteamiento del recorrido ha permitido reproducir un uso habitual de larga distancia, con circulación por vías rápidas, cambios de ritmo, desniveles, tráfico variable y tiempos de llegada definidos. El objetivo no era realizar una conducción de eficiencia extrema, sino comprobar hasta qué punto la tecnología híbrida autorrecargable de EBRO permite reducir el consumo de combustible en un viaje real, manteniendo tiempos de desplazamiento competitivos y sin necesidad de planificar recargas.
El resultado de la prueba confirma el valor de la gama HEV de EBRO como alternativa racional para quienes buscan reducir el consumo sin modificar sus hábitos de viaje. En el recorrido completo, los EBRO s400 HEV y EBRO s700 HEV registraron un consumo medio de 4,2 l/100 km y 4,3 l/100 km respectivamente, unas cifras que refuerzan la eficiencia de su sistema híbrido y que demuestra que este tipo de tecnología no limita sus ventajas al tráfico urbano.
En carretera, donde tradicionalmente se asocia el híbrido autorrecargable a una menor ventaja frente a otras tecnologías, los dos modelos de EBRO han mostrado una capacidad destacada para mantener consumos contenidos en desplazamientos de larga distancia, rebajando en 1,1 l/100 km y 1,4 l/100 km el consumo medio declarado por la marca, de 5,3 l/100 km para el s400 HEV y de 5,7 l/100 km en el s700 HEV.
La clave está en una arquitectura híbrida diseñada para trabajar de forma inteligente en diferentes escenarios de conducción. Los modelos HEV de EBRO pueden circular en modo eléctrico en determinadas fases de baja demanda, funcionar en modo serie cuando el motor térmico actúa como generador para alimentar el sistema eléctrico, operar en modo paralelo cuando el motor de combustión y el motor eléctrico colaboran en la tracción, y recuperar energía en fases de retención y frenada. Esta gestión permite adaptar el funcionamiento del vehículo a cada situación y aprovechar la energía disponible con la máxima eficiencia posible.
El EBRO s400 HEV combina un motor de gasolina 1.5 DHE con un motor eléctrico de 150 kW para entregar una potencia conjunta de 211 CV. Su sistema híbrido autorrecargable, asociado a una transmisión automática DHT y unas emisiones de 120 g/km de CO2. Con una longitud de 4,32 metros, un maletero de 430 litros y etiqueta ECO de la DGT, el s400 HEV se posiciona como un SUV compacto de orientación urbana y familiar, pero con capacidad suficiente para afrontar viajes largos con bajo coste de uso.
El EBRO s700 HEV amplía esta propuesta con un formato SUV de mayor tamaño, 4,55 metros de longitud, una potencia conjunta de 224 CV y un sistema híbrido autorrecargable compuesto por un motor 1.5 TGDI DHE, transmisión DHT, dos motores eléctricos y una batería NCM de 1,83 kWh. El modelo declara un consumo medio unas emisiones de 129 g/km de CO2 y una autonomía total aproximada de 900 kilómetros, una combinación que lo convierte en una opción especialmente adecuada para usuarios que necesitan espacio, prestaciones y eficiencia en desplazamientos frecuentes.
El desafío también ha servido para poner sobre la mesa una cuestión cada vez más relevante para los conductores españoles: el equilibrio real entre coste, tiempo y facilidad de uso. Frente a un vehículo 100% eléctrico, los EBRO HEV evitan la dependencia de la infraestructura de recarga en carretera, no obligan a detenerse durante largos periodos para recuperar autonomía y permiten mantener una planificación de viaje muy similar a la de un vehículo convencional, pero con un consumo sustancialmente reducido. En recorridos de larga distancia, donde el precio de la carga rápida y el tiempo invertido en las paradas pueden condicionar la experiencia, el híbrido autorrecargable ofrece una respuesta práctica y eficiente.
La comparación con otros medios de transporte también refuerza el posicionamiento de la gama HEV de EBRO. En un viaje como Madrid–Barcelona–Madrid, el coche permite desplazarse puerta a puerta, transportar equipaje sin restricciones relevantes, viajar con acompañantes y conservar plena autonomía de horarios.
Con un consumo medio siempre por debajo de los 4,5 l/100 km en la prueba, los EBRO s400 HEV y s700 HEV se sitúan como una alternativa competitiva no solo frente al vehículo eléctrico puro en determinados usos de carretera, sino también frente al tren o el avión cuando se tiene en cuenta el coste total del desplazamiento, la flexibilidad del trayecto y el tiempo efectivo desde el origen hasta el destino final. El coste total de viajar en un trayecto de Madrid a Barcelona en un híbrido autorrecargable de EBRO y con un coste medio de la gasolina de 1,5 euros/litros se queda en el entorno de los 40 euros para recorrer 640 km.
Competir en condiciones reales
Para asegurar la validez del resultado, EBRO estableció un protocolo de medición basado en el repostaje completo de los vehículos antes y después del recorrido. El consumo se verificó mediante llenado de depósito en gasolinera, aplicando el mismo criterio de repostaje hasta el tercer salto de la manguera. La prueba incluyó tiempos máximos de llegada, cambios obligatorios de conductor y penalizaciones por retraso, con el fin de evitar que la búsqueda del consumo mínimo alterase de forma irreal el ritmo del desplazamiento. De este modo, el desafío reproduce mejor las condiciones de uso de un conductor que quiere viajar de forma eficiente, pero sin convertir el trayecto en una prueba de laboratorio.
Los participantes aplicaron principios básicos de conducción eficiente, como aceleraciones suaves, anticipación, velocidad constante y aprovechamiento de la frenada regenerativa. Estos criterios son especialmente relevantes en los vehículos híbridos autorrecargables, ya que permiten maximizar la intervención del sistema eléctrico, reducir fases de alta demanda del motor térmico y recuperar energía en deceleraciones. La tecnología del vehículo y la forma de conducir trabajan así en la misma dirección: reducir consumo sin penalizar de forma significativa el tiempo de viaje.
Con esta prueba, EBRO refuerza el papel de su gama HEV dentro de una transición energética realista. El s400 HEV y el s700 HEV ofrecen etiqueta ECO, bajo consumo, autonomía elevada, facilidad de uso y ausencia de recarga externa, atributos especialmente valorados por quienes quieren electrificar su movilidad sin depender de enchufes ni cambiar su manera de viajar. La gama HEV de EBRO se presenta, así como una solución de equilibrio: eficiente en ciudad, solvente en carretera y competitiva en grandes desplazamientos.
La prueba Madrid–Barcelona–Madrid confirma que la eficiencia de un híbrido autorrecargable no termina en la ciudad. En el caso de EBRO, sus modelos HEV demuestran que es posible afrontar un gran viaje con consumos muy contenidos, tiempos de desplazamiento competitivos y una experiencia de uso sencilla. Una combinación que conecta directamente con las necesidades del conductor actual: gastar menos sin emplear más tiempo del necesario en paradas o repostajes.

