El piloto español firma una sólida segunda posición en uno de los rallies más exigentes del calendario
El Rally de Canarias de nuevo fue una de las pruebas más complejas del Mundial. Cambios constantes en las condiciones climatológicas, tramos con asfalto seco y húmedo en un mismo bucle y diferencias mínimas entre pilotos obligaron a tomar decisiones estratégicas en cada momento. En ese contexto, Alejandro Cachón y su copiloto, Borja Rozada, lograron una trabajada segunda posición tras tres jornadas de máxima exigencia.
“Ha sido un rally muy duro. Desde el inicio hemos tenido que pelear en condiciones muy cambiantes, apretando mucho en cada tramo”, explica el piloto. La primera jornada marcó el ritmo de la prueba, con lluvia inesperada, un coche que no estaba configurado para esas condiciones y una gestión de neumáticos especialmente delicada. “Tienes que buscar un compromiso constante, porque puedes encontrarte tramos completamente secos y otros mojados en cuestión de pocos kilómetros”, añade el piloto de Repsol.
En Canarias, donde “es realmente difícil conseguir grandes diferencias y todo se decide por segundos”, cada detalle cuenta. Cachón pronto entendió que la victoria era complicada y reorientó su estrategia: “Me centré en asegurar la segunda posición, que era un objetivo muy importante para el campeonato”. Un planteamiento que terminó siendo clave en un rally en el que incluso llegó a perder momentáneamente esa plaza antes de recuperarla en los tramos finales.
El rendimiento mecánico volvió a ser determinante en una prueba donde el motor y la tracción marcan diferencias. “En este tipo de tramos, cuando tienes un coche un poco más potente, se nota mucho”, reconoce. Aun así, el piloto valora el trabajo del equipo, especialmente en momentos críticos como la jornada final, cuando tuvieron que rehacer completamente el coche por sorpresa ante la lluvia.
En ese equilibrio entre pilotaje y tecnología, el papel de REPSOL es fundamental. Más allá del patrocinio, la compañía trabaja junto al equipo en el desarrollo de soluciones específicas para competición. “Estamos trabajando muy de cerca con ellos en todo el tema de lubricantes y están funcionando a la perfección”, señala Cachón. El equipo utiliza productos desarrollados en el TechLab de REPSOL, diseñados para condiciones extremas como las del WRC. Desde aceites de motor 100 % sintéticos que optimizan la fricción, mejoran la eficiencia y protegen el motor incluso en frío, hasta lubricantes de transmisión específicos para sistemas de tracción total que garantizan la entrega de par y la resistencia al desgaste en situaciones límite. “En un rally como este, donde el coche sufre tanto, necesitas máxima fiabilidad. Saber que todo está funcionando perfectamente te permite centrarte solo en pilotar”, resume.
La segunda posición en Canarias refuerza la progresión de Cachón en el campeonato y confirma su competitividad en asfalto. Ahora, el foco se traslada a Portugal, donde el cambio a tierra puede jugar a su favor: “Ahí nuestro coche debería estar un paso por delante”. Con el objetivo claro de luchar por el título, el piloto mantiene los pies en el suelo: “Acabamos de empezar la temporada. Hay que ir rally a rally”. Pero si algo ha dejado claro Canarias es que, en un campeonato donde todo se decide por décimas, la combinación de estrategia, tecnología y trabajo en equipo, piloto y copiloto incluidos, marca la diferencia.

