El nuevo Volvo EX60 representa un salto cualitativo en la estrategia de vehículo definido por software (software-defined vehicle) de Volvo Cars. Este SUV eléctrico premium de tamaño medio se posiciona como el Volvo más inteligente hasta la fecha gracias a una arquitectura basada en procesamiento de datos de alto rendimiento, inteligencia artificial y aprendizaje continuo, que permite mejorar la seguridad, la experiencia de conducción y la evolución del vehículo a lo largo del tiempo.
El nuevo Volvo EX60 lleva más lejos que nunca las capacidades de un eléctrico de la marca. En el plano de la eficiencia y la capacidad de uso real, puede recorrer hasta 810 kilómetros con una sola carga en configuración de tracción total y añadir hasta 340 kilómetros de autonomía en apenas diez minutos utilizando carga rápida de hasta 400 kW. En paralelo, su verdadera diferenciación se encuentra en su capacidad para procesar, interpretar y aprender de los datos, sentando las bases de una nueva generación de vehículos definidos por software.
Esta evolución tecnológica, presente en modelos como EX90, ES90 y ahora en el EX60, ha permitido a Volvo Cars alcanzar la máxima calificación en el ranking de capacidades de vehículos definidos por software (SDV) elaborado por S&P Global Mobility, siendo el único fabricante tradicional en lograr el nivel 5 del ranking.
«Años de esfuerzos de ingeniería e inversiones específicas han dotado a Volvo de capacidades de software que solo unos pocos en el sector han logrado», afirmó Håkan Samuelsson, director ejecutivo de Volvo Cars. «Esto nos ha permitido dar un salto cualitativo en la experiencia del cliente y en la velocidad de desarrollo».
El dato como eje: computación de alto rendimiento al servicio de la seguridad
El núcleo de esta transformación es la capacidad de computación del Volvo EX60. Su arquitectura se apoya en un sistema de doble núcleo basado en la plataforma NVIDIA DRIVE AGX Orin, que actúa como el “cerebro” central del vehículo.
Con una capacidad de hasta 250 billones de operaciones por segundo, el EX60 entra en el terreno de la computación de alto rendimiento aplicada al automóvil. Este nivel de procesamiento permite analizar en tiempo real enormes volúmenes de datos procedentes de cámaras, radares y sensores, habilitando funciones avanzadas de asistencia a la conducción y prevención de accidentes.
«Esto significa que podemos ofrecer a nuestros clientes avanzadas funciones de seguridad y de asistencia al conductor, además de mejoras continuas de los sistemas de infoentretenimiento y de gestión de la batería, todo ello sin interrupciones mediante actualizaciones inalámbricas», señaló Anders Bell, director de Tecnología e Ingeniería en Volvo Cars.
Aprendizaje continuo: un vehículo que mejora con cada kilómetro
Más allá de la potencia de cálculo, el Volvo EX60 introduce una capacidad diferencial: el aprendizaje continuo. Su enorme capacidad para ejecutar billones de operaciones por segundo, le permite no solo procesar información, sino evolucionar a partir de ella.
Gracias a la conectividad y las actualizaciones inalámbricas, el vehículo se nutre de datos reales procedentes de la red global de vehículos Volvo, incluyendo accidentes y situaciones de riesgo, para mejorar progresivamente la actuación de sus sistemas de seguridad. Este enfoque permite anticipar escenarios, optimizar respuestas y elevar el nivel de protección de forma constante.
Así, el Volvo EX60 no es un sistema cerrado, sino una plataforma abierta, en evolución, que aprende con cada kilómetro y que se beneficia de la experiencia colectiva de la marca.
Software y arquitectura abierta: la base de la evolución
Esta capacidad se sustenta con la última evolución de HuginCore, la plataforma tecnológica de Volvo que integra desarrollos propios con las últimas soluciones de compañías líderes como Google, NVIDIA y Qualcomm Technologies.
La arquitectura tecnológica permite una integración profunda entre hardware y software, facilitando actualizaciones inalámbricas (OTA) que incorporan nuevas funciones, optimizan el rendimiento y refuerzan la seguridad a lo largo de toda la vida útil del vehículo. Este enfoque convierte al Volvo EX60 en un producto dinámico, capaz de evolucionar y mejorar tras su entrega.
Inteligencia artificial aplicada a la experiencia de conducción
El Volvo EX60 es el primer modelo de la marca concebido para lanzarse con Gemini, el asistente de inteligencia artificial de Google. Esta integración permite una interacción conversacional natural, transformando la relación entre el conductor y el vehículo.
Gracias a esta tecnología, el usuario puede interactuar con el sistema mediante un lenguaje natural, acceder a funciones complejas de forma más intuitiva y reducir la carga cognitiva durante la conducción, reforzando tanto la comodidad como la seguridad.
Snapdragon Cockpit: potencia digital para un entorno inmersivo
El EX60 integra además la última generación de la plataforma Snapdragon Cockpit Platform de Qualcomm Technologies Inc., un sistema en chip de alto rendimiento diseñado para soportar al mismo tiempo diversas experiencias digitales avanzadas en el vehículo.
Esta solución permite gestionar múltiples pantallas de alta resolución, gráficos complejos y cargas de trabajo intensivas de inteligencia artificial con baja latencia y alta eficiencia energética. El resultado es un entorno digital fluido, inmersivo y altamente personalizable, alineado con las expectativas del usuario de Volvo y con los estándares de la electrónica de consumo más avanzada.
La arquitectura del Volvo EX60 refleja la transición de la industria hacia vehículos definidos por software, donde el rendimiento se mide tanto en capacidad de cálculo como en inteligencia aplicada. En este contexto, el vehículo no solo ejecuta funciones, sino que interpreta datos, aprende y mejora de forma continua.
Con el EX60, Volvo Cars refuerza su posicionamiento como pionero en inteligencia aplicada al automóvil, situando la seguridad, el software y la capacidad de evolución en el centro de la experiencia de conducción.