Durante la semana de EICMA, Milán se convierte en la capital del motociclismo. No hay mejor lugar para reunir a la industria y a los responsables políticos y analizar el peso económico del sector de la motocicleta y lo que aporta a la sociedad. Ese era el objetivo de MOTONOMICS: Industrial Realities and Policy Horizons, una conferencia coorganizada por ACEM, la Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas, y Confindustria ANCMA en el recinto ferial de EICMA.
Fabrizio Casellato, director de Confindustria ANCMA, dio la bienvenida como anfitrión. Después, el presidente de ACEM y CEO de BMW Motorrad, Markus Flasch, presentó un primer avance de la nueva Visión 2035+ de la industria. Esta estrategia sitúa la competitividad en el centro y se presentará a principios de 2027. En su intervención principal, el eurodiputado Pierfrancesco Maran, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo (ENVI), destacó lo que los vehículos de dos ruedas a motor aportan a las ciudades. También subrayó la necesidad de políticas industriales que apoyen la fabricación en Europa y la mantengan competitiva.
El estudio: 35.100 millones de euros de PIB y 481.600 empleos
El eje de la conferencia fue la primera presentación de un nuevo estudio de Oxford Economics, The Economic Importance of Motorcycles to Europe, a cargo del secretario general de ACEM, Antonio Perlot. Según el estudio, en 2024 el sector de la motocicleta generó 35.100 millones de euros de PIB en la UE y el Reino Unido. Además, sostuvo 481.600 empleos y aportó 20.600 millones de euros en ingresos fiscales.
Tres cuartas partes de este impacto proceden del núcleo de la industria: la fabricación, venta y reparación de motocicletas y sus componentes. Esta actividad generó 26.700 millones de euros de PIB y 356.700 empleos. Los cascos, la indumentaria de moto y el equipamiento de protección añadieron 5.700 millones de euros y casi 89.000 empleos. Las competiciones, ferias y eventos de marca aportaron otros 2.700 millones de euros y 36.000 empleos.
Una cadena de valor que va mucho más allá de la fábrica
De los 481.600 empleos, 208.900 pertenecen al propio sector, desde la fabricación hasta los concesionarios y talleres. El resto procede de un efecto multiplicador que se extiende mucho más allá del sector. La actividad propia del sector genera directamente 10.600 millones de euros de PIB.
Dicho de otro modo, cada euro de PIB que el sector genera directamente sostiene otros 2,30 euros en el resto de la economía, y cada empleo del sector sostiene 1,3 empleos más en otras industrias. En fabricación, venta y reparación, casi la mitad del valor generado (46%) se crea en los proveedores.
Italia y Alemania representan cada una el 23% de la contribución total, seguidas de Francia (13%), Reino Unido (9%), España (7%) y Austria (5%). Son cifras conservadoras, ya que no se han podido contabilizar actividades como el mototurismo, la formación de conductores, los seguros o los servicios de reparto.
Comercio: 2024 como referencia y un 2025 más difícil
En 2024, alrededor de la mitad de la producción de motocicletas y componentes de la UE se exportó, frente al 43% de 2019. Las exportaciones de la UE alcanzaron 2.500 millones de euros y las importaciones 3.500 millones, lo que supone un déficit comercial de unos 1.000 millones de euros. Estados Unidos fue el principal mercado de exportación, con 761 millones de euros. Mientras tanto, los aranceles de China, India y Tailandia siguieron siendo muy superiores a los de la UE y, a menudo, sin reciprocidad.
Como las condiciones comerciales cambiaron bruscamente después de 2024, ACEM ha elaborado una actualización con datos de 2025. En ella, las exportaciones caen un 22%, hasta 2.000 millones de euros, y las importaciones suben un 12%, hasta 3.900 millones. Así, el déficit comercial casi se duplica y llega a 1.900 millones de euros.
Parte de la solución para las ciudades
El estudio también cuantifica los beneficios para los usuarios y el medio ambiente. En las carreteras europeas circulan 42 millones de motocicletas, el 11% del parque motorizado, y 6,4 millones de personas van a trabajar en moto cada día. Sus trayectos son un tercio más cortos que en coche, lo que supone un ahorro de unos 580 euros al año por conductor. Una motocicleta necesita 2,9 m² de aparcamiento, frente a los 11,5 m² de un coche, de modo que en una plaza de coche caben cuatro motos. Quienes ya usan la moto para ir al trabajo evitan unos 2,4 millones de toneladas de CO₂ al año respecto a hacerlo en coche.
El estudio también simula qué pasaría si el 5% de quienes van al trabajo en coche se pasaran a la moto. Ahorrarían 28 millones de días de desplazamiento al año, con un valor de 8.600 millones de euros, y 3.900 millones de euros en costes de uso. Europa evitaría 2,6 millones de toneladas de CO₂, y las ciudades liberarían 124 km² de aparcamiento, el equivalente a más de 17.000 campos de fútbol. Los datos de una autopista congestionada de Bélgica indican que un trasvase del 10% podría reducir hasta un 40% los retrasos por atascos, en beneficio de todos los usuarios de la vía.
Ocio, deporte y turismo
La moto también es pasión. Más de 5 millones de espectadores asistieron a grandes eventos deportivos de motociclismo en 2024. Los eventos deportivos y promocionales generaron 2.700 millones de euros de PIB. El mototurismo también deja gasto en la hostelería, sobre todo en zonas rurales. El estudio no ha podido cuantificarlo, por lo que la contribución real del sector probablemente sea aún mayor.
Declaraciones
Antonio Perlot, secretario general de ACEM: “Este estudio nos ofrece una imagen completa de lo que la motocicleta aporta a Europa: 35.000 millones de euros de valor, casi medio millón de empleos y beneficios reales para la movilidad en las ciudades. Pero estas cifras no pueden darse por sentadas. Para seguir siendo competitivos, los fabricantes europeos necesitan un acceso justo y recíproco a los mercados globales, que la motocicleta esté plenamente integrada en la planificación de la movilidad urbana y, sobre todo, condiciones que favorezcan que los fabricantes sigan invirtiendo en Europa”.
Mariano Roman, presidente de Confindustria ANCMA: “Estas cifras confirman el valor de una industria que crea empleo, talento e innovación, y en la que Italia es uno de los principales actores europeos. EICMA es su referencia mundial: el lugar donde la industria de la moto presenta su futuro y se relaciona con los mercados, el público y las instituciones. Traer este debate aquí significa vincular el valor económico y social del sector con las decisiones necesarias para sostenerlo. El crecimiento de las matriculaciones no se traduce automáticamente en más producción y rentabilidad: para seguir invirtiendo e innovando en Europa necesitamos normas claras y proporcionadas, reciprocidad comercial y un pleno reconocimiento de los vehículos de dos ruedas en las políticas de movilidad”.