La Fórmula 1 afronta la segunda cita del triplete americano en el circuito que lleva el nombre de los hermanos Pedro y Ricardo Rodríguez, en Ciudad de México, un escenario único en el calendario por su altitud, situada a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Para la edición 2026 del Gran Premio, Pirelli ha seleccionado los tres compuestos más blandos de la gama: el C3 como duro, el C4 como medio y el C5 como blando. Se trata de una elección diferente a la del año pasado, cuando se probó una combinación un escalón más dura, con el C2 a la cabeza, una solución que finalmente resultó menos atractiva desde el punto de vista del rendimiento que las alternativas más blandas.
La principal novedad del fin de semana es la renovación del asfalto en una gran parte del circuito. Los trabajos abarcan el tramo comprendido entre las curvas 16 y 1, así como la sección entre las curvas 7 y 16, dejando prácticamente sin cambio alguno el primer sector. Por norma general, un nuevo asfalto se asocia con mayores niveles de agarre y una menor rugosidad en comparación con una superficie más antigua. Ahora bien, será importante evaluar sus características reales durante las primeras fases del fin de semana.
Tradicionalmente, el Autódromo Hermanos Rodríguez ha sido uno de los circuitos menos exigentes para las gomas. Sus numerosas curvas lentas y las reducidas cargas laterales suelen mantener el desgaste bajo control. Al mismo tiempo, el aire más enrarecido reduce la carga aerodinámica que generan los coches, aumentando el deslizamiento de los neumáticos y haciendo que el graining sea un factor especial a tener en cuenta. Con un asfalto nuevo y más liso, esta característica podría desempeñar un papel aún más importante en la estrategia.
En México, la pista suele estar bastante sucia durante las primeras sesiones, con un agarre que mejora notablemente con el paso de las vueltas. Este año, esa evolución podría ser aún más acusada debido a los trabajos de reasfaltado.
Desde un punto de vista estratégico, la baja severidad del trazado y el comportamiento de los tres compuestos en pistas de características similares podrían favorecer una carrera a una sola parada. Aun así, la gestión de los neumáticos para alargar los stints seguirá siendo un factor clave, especialmente si consideramos que el eje trasero es el que soporta mayores esfuerzos.
La diferencia entre las distintas opciones estratégicas podría depender más de la confianza que cada piloto sea capaz de extraer de un determinado compuesto que de una auténtica limitación en la vida útil de las cubiertas. Como ya se ha visto en varias pruebas esta temporada, algunos equipos podrían inclinarse por las mezclas más blandas para aprovechar el agarre adicional que ofrecen, mientras que otros podrían apostar por la consistencia y estabilidad del compuesto duro.
En cualquier caso, el blando podría volver a jugar un papel protagonista. El C5 ha demostrado un comportamiento muy competitivo en circuitos de baja severidad y podría convertirse en una opción atractiva no solo para la clasificación, sino también para el GP, ampliando el abanico de posibilidades tácticas respecto a temporadas anteriores.
Otro aspecto que habrá que vigilar será el rendimiento en frenada. La altitud reduce la eficiencia aerodinámica y puede complicar la gestión de la aproximación a las curvas más exigentes. La larga recta principal que desemboca en el primer viraje podría aumentar el riesgo de bloqueos, especialmente durante los compases iniciales del fin de semana, cuando los niveles de agarre todavía son limitados.
EN 2025…
La parrilla del año pasado se dividió entre estrategias a una y dos paradas. La mayoría de los pilotos eligieron salir con el neumático blando, seis coches optaron por el medio y dos por el duro. El compuesto más blando también fue utilizado por quienes realizaron dos detenciones, montándolo para el último stint gracias a una degradación extremadamente baja y a la ausencia de graining.
ESTADÍSTICAS
La de 2026 será la sexta edición disputada bajo la denominación de Gran Premio de la Ciudad de México. Con anterioridad, la carrera mexicana formó parte del Campeonato del Mundo durante veinte ediciones bajo el nombre de Gran Premio de México, siempre en el circuito Hermanos Rodríguez, hasta 2019. Tras una ausencia de un año en el calendario, regresó en 2021 con su denominación actual. En el trazado de Ciudad de México, el piloto más exitoso es Max Verstappen, con cinco victorias, la misma cifra de triunfos que acumula Red Bull.
EDICIÓN ESPECIAL DE LA GORRA DE PODIO
La gorra de podio de Pirelli para el Gran Premio de la Ciudad de México rinde homenaje al Día de Muertos, que este año coincide con el domingo de carrera. Esta edición especial, que lucirán los pilotos en el podio, presenta una base de color negro decorada con motivos artísticos tradicionales mexicanos. La gorra ha sido diseñada por Denis Dekovic y producida por Pirelli Design.