- La red de recarga de acceso público aumenta un 2,5% respecto al trimestre anterior, pero se ralentiza el crecimiento respecto a 2025
- Los puntos de recarga instalados, pero no operativos, llegan a 17.965, lo que supone el 23,6% de toda la red instalada en el país
- España ya ha alcanzado el 70% del objetivo de potencia instalada en recarga para 2026, habiéndolo superado en 22 provincias mientras que en seis de ellas no se ha logrado alcanzar el 50%
- En el indicador global de electromovilidad, España mantiene su posición y se sitúa 14,3 puntos por debajo de la media europea
La red de recarga de acceso público en España continúa creciendo y alcanza ya los 58.075 puntos de recarga, tras sumar 1.393 nuevos puntos durante el tercer trimestre de 2026, lo que supone un incremento del 2,5% respecto al trimestre anterior, según los datos del último Barómetro de Electromovilidad elaborado por ANFAC.
Sin embargo, el despliegue de infraestructura muestra una ralentización significativa en el acumulado del año. Durante los nueve primeros meses de 2026 se han instalado 5.003 nuevos puntos de recarga, frente a los 13.382 incorporados en el mismo periodo de 2025. Esta evolución supone que en 2026 se ha instalado el 37,4% de los puntos que se instalaron en el mismo periodo de 2025.
Esta ralentización se podría revertir si mejorara el elevado número de puntos que, pese a estar instalados, todavía no se encuentran operativos. En el tercer trimestre, 17.965 puntos de recarga de acceso público permanecen fuera de servicio, bien por encontrarse en mal estado, averiados o pendientes de conexión a la red de distribución eléctrica. Esta cifra representa el 23,6% de toda la infraestructura instalada. Si estos puntos estuvieran operativos, España dispondría de 76.040 puntos de recarga de acceso público.
Por ello, ANFAC insiste en la necesidad de seguir trabajando en la agilización de los procedimientos administrativos y, especialmente, de los procesos asociados al acceso y conexión a la red de distribución eléctrica, que continúan retrasando la puesta en funcionamiento de la infraestructura ya instalada.
ESPAÑA AVANZA EN ELECTROMOVILIDAD, PERO MANTIENE LA BRECHA CON EUROPA
El indicador global de electromovilidad de ANFAC, que resulta de la media de los indicadores de penetración del vehículo electrificado y de infraestructura de recarga, alcanza en el tercer trimestre una puntuación de 27,8 sobre 100, tras aumentar 0,9 puntos respecto al trimestre anterior.
El avance se produce gracias a la evolución positiva tanto del mercado electrificado como de la infraestructura de recarga. No obstante, el crecimiento del indicador español es inferior al registrado por el conjunto europeo, por lo que España continúa alejada respecto a los principales mercados en el continente.
La media europea se sitúa en 42,1 puntos, lo que supone que España se encuentra 14,3 puntos por debajo de Europa. Esta brecha pone de manifiesto la necesidad de mantener el impulso a la electrificación del mercado y, especialmente, de acelerar el desarrollo de una infraestructura de recarga suficiente, de calidad y plenamente operativa.
Por comunidades autónomas, Navarra mantiene la primera posición del indicador nacional, con 41,3 puntos, seguida de Castilla-La Mancha con 32,5 puntos, y Castilla y León, con 31,9 puntos.
EL VEHÍCULO ELECTRIFICADO TOMA IMPULSO Y SE CONSOLIDA COMO OPCIÓN EN ESPAÑA
El indicador de penetración del vehículo electrificado alcanza en el tercer trimestre los 39,7 puntos sobre 100, tras mejorar 1,4 puntos respecto al trimestre anterior.
La evolución del mercado durante el tercer trimestre, con más de 76.000 matriculaciones en estos tres meses, confirma la progresiva consolidación de los vehículos electrificados entre los compradores españoles. Solo en septiembre representó uno de cada tres turismos matriculados. El avance del mercado, unido al impulso generado por las medidas de apoyo a la adquisición, entre ellas el Plan Auto+, permite mantener una evolución positiva de la electrificación.
Por regiones en España, Navarra se mantiene en primera posición con un total de 60,6 puntos sobre 100 y superando la media europea. Le siguen en el top-3 nacional, Castilla-La Mancha (44,1) y Galicia (42,7).
En el conjunto europeo, el indicador de penetración alcanza los 52,6 puntos, por lo que España continúa por debajo de la media continental. En el Top europeo, Noruega sigue liderando el ranking, donde, además, destaca el fuerte aumento de países como Portugal (72,1), Alemania (58,7) o Francia (54,8).
Desde ANFAC se señala que el crecimiento de las ventas de vehículos electrificados debe ir acompañado de un desarrollo paralelo de la infraestructura para evitar que la falta de puntos de recarga se convierta en una barrera para una mayor penetración de estas tecnologías.
EL DESPLIEGUE DE INFRAESTRUCTURA DE RECARGA SE RALENIZA FRENTE AL CRECIMIENTO DE 2025
El indicador de infraestructura de recarga se sitúa en 15,9 puntos sobre 100, tras aumentar 0,5 puntos durante el tercer trimestre. Aunque mantiene una evolución positiva, este indicador registra un crecimiento más moderado que en trimestres anteriores, en línea con la ralentización observada en el despliegue de nuevos puntos de recarga. La puntuación española continúa además claramente por debajo de la media europea, que alcanza los 31,5 puntos.
En el ámbito nacional, Castilla y León lidera el ranking nacional con 24,6 puntos, seguida por Cantabria (22,1) y Navarra (21,9). Las mayores mejoras durante este periodo corresponden a Extremadura (+1,2), La Rioja (+1,1) y Castilla-La Mancha (+1).
Para ANFAC, el reto no consiste únicamente en incrementar el número total de puntos instalados, sino en acelerar el ritmo de despliegue, mejorar la potencia disponible y garantizar que la infraestructura instalada pueda ponerse en servicio en plazos adecuados.
EL IMPULSO AL DESPLIEGUE DE RECARGA DEBE MANTENERSE Y MEJORAR SU CAPILARIDAD y CALIDAD
Los datos del tercer trimestre también muestran que el crecimiento de la red debe ir acompañado de una mejora de sus capacidades. De los 1.393 nuevos puntos instalados durante el trimestre, 693 cuentan con una potencia igual o inferior a 22 kW, mientras que 399 nuevos puntos disponen de 150 kW o más.
Así, en lo que respecta a los puntos de mayores o iguales a 150 kW, definidos como alta potencia según la normativa europea, resulta positivo el dato de que, en este trimestre, uno de cada tres nuevos puntos instalados es de alta potencia. Un dato positivo ya que estos niveles de potencia son los que imprimen calidad a la red y donde es necesario seguir mejorando.
En el conjunto de la red, España cuenta ya con 6.651 puntos de recarga de 150 kW o más, que representan el 11,4% de toda la infraestructura de acceso público. Es importante seguir con este ritmo ya que, como indica ANFAC, esta infraestructura es clave para facilitar los desplazamientos de larga distancia y garantizar que el vehículo electrificado pueda responder a todo tipo de necesidades de movilidad.
En este contexto, en el de la alta potencia, es necesario poner el foco en las necesidades de los vehículos pesados, pues mientras que en vehículo ligero se ha avanzado favorablemente en los objetivos de cobertura territorial principal, en el segmento de vehículos pesados la brecha entre la situación actual y las exigencias regulatorias continúa siendo muy significativa, requiriendo medidas adicionales para acelerar el despliegue de infraestructura específica y garantizar el cumplimiento de los objetivos. El propio borrador de Marco de Acción Nacional (MAN), elaborado por el Gobierno, reconoce que España no cumple actualmente los objetivos establecidos por AFIR en materia de infraestructura de recarga. Los principales incumplimientos se concentran en la insuficiente disponibilidad de puntos de recarga de alta potencia en la red TEN-T, el déficit de infraestructura en nodos urbanos y la limitada adaptación de las estaciones existentes a los requisitos operativos del transporte pesado.
ESPAÑA ALCANZA EL 70% DEL OBJETIVO DE POTENCIA INSTALADA PARA 2026
De acuerdo con la metodología establecida por la patronal europea ACEA, el despliegue de infraestructura debe garantizar una potencia mínima equivalente a 3 kW por cada vehículo eléctrico de batería y 2 kW por cada vehículo híbrido enchufable.
De acuerdo con este requisito de la industria, España alcanza ya el 70% del objetivo de potencia instalada previsto para 2026. En el ámbito regional, 22 provincias ya cumplen o superan los niveles de potencia necesarios, mientras que en seis provincias todavía no se ha alcanzado el 50% del objetivo.
Estos datos muestran una evolución positiva, pero también la necesidad de continuar avanzando en el despliegue de infraestructura de mayor potencia y en una distribución territorial más equilibrada que cubra las zonas sombra para garantizar la movilidad electrificada en todo el país.
José López-Tafall, director general de ANFAC, ha señalado que “los datos del tercer trimestre muestran que la electrificación del mercado continúa avanzando y que cada vez tiene un mayor peso entre los compradores españoles. Que en el pasado septiembre uno de cada tres turismos matriculados sea ya electrificado demuestra que existe una demanda creciente cuando el ciudadano dispone de las condiciones y los incentivos continuados y adecuados”.
De igual modo, López-Tafall ha advertido de que “si bien el despliegue de infraestructura ha venido avanzando de manera positiva, la ralentización acumulada en los tres primeros cuartos del año requiere atención… Necesitamos mantener el ritmo de despliegue para acompasarlo con el mercado, siendo clave facilitar procesos para que los puntos ya instalados gracias al esfuerzo inversor de los operadores puedan entrar en funcionamiento cuanto antes. De la misma forma, es necesario continuar poniendo el foco en las zonas sombra y áreas con una limitada disponibilidad de infraestructura que dificultan una experiencia de uso homogénea, así como en el vehículo pesado donde claramente está casi todo por hacer”
Asimismo, López-Tafall ha destacado que “España tiene una oportunidad para consolidarse como uno de los grandes polos industriales del vehículo electrificado en Europa, pero para ello necesitamos que el desarrollo del mercado vaya acompañado de una infraestructura adecuada. Debemos seguir aumentando la potencia de la red, especialmente en los puntos de alta potencia, garantizar su plena operatividad y avanzar hacia una infraestructura accesible y equilibrada en todo el territorio. Solo así podremos reducir la brecha con Europa y reforzar la competitividad de nuestra industria de automoción”.