- El chasis del Geely E2 ha recibido una puesta a punto específica para Europa con la colaboración de Geely Technology Europe
- Dirección, suspensión y controles electrónicos se han adaptado a situaciones habituales en las carreteras europeas
- El desarrollo contempla desde calles estrechas y rotondas hasta carreteras secundarias y superficies con baja adherencia
Un coche puede tener el mismo volante, cuatro ruedas y un motor eléctrico, pero no necesariamente comportarse igual en todas las partes del mundo. Las diferencias en el tipo de carreteras, el firme, las velocidades habituales, el diseño de las ciudades o incluso la forma de conducir hacen que los fabricantes tengan que adaptar sus vehículos a cada mercado. Por este motivo, el Geely E2 ha recibido una puesta a punto específica para Europa.
El trabajo, desarrollado con la colaboración de Geely Technology Europe, se ha centrado en adaptar elementos como la dirección, la suspensión y los controles electrónicos a las situaciones que los conductores pueden encontrar habitualmente en Europa. El objetivo no es simplemente conseguir que el coche circule en estas carreteras, sino lograr una respuesta natural y predecible para quienes van a utilizarlo a diario.
El desarrollo contempla escenarios muy diferentes: desde calles estrechas, rotondas y maniobras de aparcamiento hasta carreteras secundarias o superficies con baja adherencia. En este último caso cobra especial importancia la posibilidad de seleccionar el modo de conducción NIEVE, junto a los sistemas electrónicos de control de tracción y estabilidad.
La puesta a punto europea se suma a un diseño especialmente orientado a ofrecer agilidad, con tracción trasera, suspensión trasera independiente multibrazo, distribución de pesos próxima al 50:50 y un radio de giro de 4,95 metros. El resultado es un vehículo compacto que no solo ha sido diseñado para Europa, sino también pensado para cómo se conduce en Europa.