En una de las regiones más remotas de Gran Bretaña, el médico de urgencias John Ferris presta una ayuda vital. A menudo llega al lugar del accidente antes que el resto de los servicios de rescate. Para sus intervenciones utiliza un Porsche Macan GTS especialmente adaptado.
En resumen
- El doctor John Ferris lleva cuidados intensivos a lugares apartados del noroeste de Inglaterra.
- Su Porsche Macan GTS, adaptado para intervenciones de emergencia, aúna dinamismo, aptitud para el uso diario y una gran fiabilidad incluso en condiciones meteorológicas exigentes.
- Al mismo tiempo, el SUV es su coche familiar.
En el paisaje amplio y agreste del Lake District inglés, donde carreteras estrechas y llenas de curvas atraviesan montañas y valles apartados, unos minutos pueden decidir entre la vida y la muerte. Pocos lo saben mejor que el doctor John Ferris. Este especialista en medicina de urgencias y atención prehospitalaria colabora como voluntario con tres organizaciones que prestan asistencia médica en zonas de difícil acceso. Para Ferris resulta decisivo llegar cuanto antes hasta los pacientes. Por eso, ante su casa no hay aparcada una ambulancia, sino un Porsche Macan GTS.
Su zona de actuación abarca casi 7.800 kilómetros cuadrados y comprende desde localidades costeras hasta valles espectaculares y las imponentes montañas del Lake District. "Mucha gente cree que el Lake District es una región tranquila y rural, y lo cierto es que el número de habitantes es reducido", explica Ferris. "Pero en temporada alta recibimos muchísimos visitantes. Cada año vienen casi diez millones de personas, muchas de ellas para practicar actividades de riesgo".
Las características geográficas hacen que Ferris y su Macan sean a menudo los primeros en llegar al lugar de la emergencia. Él lleva la asistencia médica que salva vidas directamente hasta los pacientes, estén donde estén. "Mi especialidad consiste en llevar tratamientos de cuidados intensivos, de los que normalmente solo se reciben en el hospital, a zonas muy remotas", afirma.
Por qué un médico de urgencias elige el Porsche Macan GTSPara poder cumplir con su cometido, Ferris necesitaba un vehículo capaz de cubrir largas distancias con rapidez y fiabilidad, a menudo por carreteras estrechas y llenas de curvas y con un tráfico imprevisible. Su Macan GTS, adaptado para emergencias, responde justamente a esas exigencias y sirve al mismo tiempo como coche familiar.
"Es un vehículo con espacio suficiente para llevar todo el equipo en el maletero y que, al mismo tiempo, tiene la potencia y el dinamismo necesarios para conducir con seguridad cuando hay que llegar a tiempo", señala Ferris. "No hay muchos modelos que reúnan todos esos requisitos a la vez".
Además, Ferris se define a sí mismo como "un verdadero apasionado de los coches". Por eso valora las cualidades del Macan no solo desde el punto de vista profesional. Su coche soñado sería un Porsche 911, pero las exigencias del día a día en familia y el transporte de una unidad móvil de cuidados intensivos no dejan espacio, por ahora, para un deportivo de dos puertas.
Así pues, ha optado por el Macan, equipado de forma discreta con luces de emergencia azules y verdes y con sirena. De este modo, el vehículo responde a las necesidades específicas de su trabajo y sigue pasando lo bastante desapercibido como para integrarse sin problemas en el día a día. "Esa es la otra cara del Macan: tiene que funcionar también como coche familiar práctico, con el que podamos irnos de vacaciones a Francia con los niños", dice Ferris. "Es increíblemente versátil".
Intervenciones que salvan vidas en el Lake DistrictAdemás de su labor voluntaria para la organización BEEP Doctors, Ferris trabaja por turnos en el sistema público de salud NHS. También realiza intervenciones en helicóptero para el Great North Air Ambulance Service y presta apoyo al personal local de salvamento.
No es raro que las tareas se solapen cuando varias organizaciones intervienen juntas en emergencias de gran magnitud. "Entre nuestras funciones está, por ejemplo, anestesiar a los pacientes en el propio lugar del suceso, asegurar la función pulmonar o realizar transfusiones de sangre para mantenerlos con vida".
En cierta ocasión, Ferris acudió a socorrer a un corredor que había sufrido una parada cardíaca durante un entrenamiento invernal a causa de una hipotermia grave. Era de noche, así que Ferris y sus compañeros del equipo de montaña tuvieron que subir a pie todo el material hasta el accidentado. "Ascendimos hasta él, lo reanimamos y lo trasladamos a un hospital especializado, donde se le aplicó un recalentamiento controlado", recuerda Ferris. "Se ha recuperado estupendamente y vuelve a hacer deporte".
Casos así muestran hasta qué punto puede ser decisiva una atención médica rápida, sobre todo en una región donde el paciente puede tardar mucho en recibir la asistencia adecuada. "Aquí no hay un gran hospital en cada esquina", dice Ferris. "Para un herido grave en el Lake District, el centro especializado que le corresponde puede estar a dos horas y media".
Una vocación de infancia convertida en tarea vitalLa carrera de Ferris se cimentó muy pronto. Inspirado por programas de televisión sobre rescates, ya de niño sabía qué camino quería seguir. "Debía de tener unos cinco o seis años y me quedé fascinado al instante", cuenta con una sonrisa.
Hoy esa vocación lo lleva a algunas de las zonas más remotas y de más difícil acceso de Inglaterra. A menudo está allí justo cuando cada minuto cuenta y una ayuda rápida puede decidir entre la vida y la muerte.