- La Fundación Española para la Seguridad Vial participa, junto a un amplio grupo de asociaciones de víctimas, universidades, fundaciones, organismos internacionales, entidades especializadas y expertos iberoamericanos, en los trabajos técnicos y estratégicos.
- La XII Asamblea General del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial, OISEVI, ha reunido en Madrid a autoridades, organismos internacionales, sociedad civil y expertos de la región entre los días 24 y 26 de junio.
Madrid, 26 de junio de 2026
La Fundación Española para la Seguridad Vial, FESVIAL, ha participado esta semana en Madrid en los trabajos orientados a reforzar la cooperación iberoamericana en materia de seguridad vial y movilidad segura, en el marco de la XII Asamblea General del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial, OISEVI.
La agenda, desarrollada entre los días 24 y 26 de junio en la Dirección General de Tráfico y en la sede de la Casa de América, en Madrid, ha reunido a responsables de agencias nacionales de tránsito y seguridad vial, organismos internacionales, asociaciones de víctimas, entidades sociales, universidades, fundaciones, expertos y representantes de la sociedad civil de distintos países de Iberoamérica.
Asimismo, FESVIAL quiere trasladar su solidaridad y apoyo al pueblo de Venezuela tras los graves terremotos registrados en las últimas horas. La Fundación expresa su cercanía a las familias de las víctimas, a las personas heridas y afectadas, así como a los equipos de emergencia, profesionales y voluntarios que trabajan en las tareas de atención y recuperación.
Este encuentro tiene como objetivo consolidar el papel del Programa Iberoamericano de Seguridad Vial y del OISEVI como espacios de cooperación, conocimiento y seguimiento regional, así como avanzar hacia una agenda compartida que contribuya a situar la seguridad vial entre las prioridades de las políticas públicas de la región.
FESVIAL participa en este proceso junto al Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial, INTRAS, de la Universitat de València, aportando conocimiento técnico y experiencia en ámbitos como la gobernanza, la prevención, la seguridad de los usuarios vulnerables, la movilidad segura laboral, la formación, la investigación y la evaluación de políticas públicas, destacando la importancia de establecer un programa de armonización de normas de circulación y permisos de conducción en toda Iberoamérica al objeto de mejorar la movilidad de personas en Iberoamérica con criterios comunes que garanticen una mejora de la seguridad vial.
“La seguridad vial necesita cooperación, liderazgo y capacidad de convertir el conocimiento en decisiones que protejan la vida. Madrid reúne estos días una oportunidad especialmente relevante para reforzar una agenda iberoamericana común, basada en la evidencia, el diálogo y la corresponsabilidad”, señala José Ignacio Lijarcio, presidente y director general de FESVIAL.
La celebración de esta Asamblea coincide, además, con la reunión de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial, FICVI, que agrupa a 17 asociaciones nacionales de víctimas y participa activamente en las sesiones. Esta presencia refuerza la necesidad de situar a las personas afectadas y a sus familias en el centro de las políticas de prevención, atención y reparación.
La agenda de Madrid cuenta también con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, que reconocen a OISEVI como una red regional de referencia en seguridad vial. Este respaldo consolida el papel del Observatorio como plataforma de cooperación, intercambio de conocimiento y apoyo a las políticas públicas de los países iberoamericanos.
Una agenda regional para proteger la vida
Durante las sesiones de trabajo se han abordado cuestiones como el fortalecimiento institucional de los organismos responsables de seguridad vial, la cooperación regional, la aplicación efectiva de las normas, el papel de la sociedad civil, las alianzas internacionales, la protección de los usuarios vulnerables, la seguridad de los motociclistas, la gestión de la velocidad, las carreteras seguras y las prioridades estratégicas para el periodo 2026-2030.
La agenda incorpora también el debate sobre la necesidad de mejorar los sistemas de información, avanzar en metodologías comparables, impulsar buenas prácticas y reforzar la coordinación entre autoridades de tránsito, salud pública, sistemas de justicia, cuerpos de control, entidades sociales y empresas.
En este contexto, los participantes trabajan en la construcción de un mensaje regional compartido que permita proyectar la seguridad vial hacia la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para el próximo mes de noviembre en Madrid.
Hacia un espacio iberoamericano de seguridad vial
La reunión parte de una idea central: la movilidad segura no puede entenderse como una cuestión aislada o exclusivamente técnica. Es una política de salud pública, de protección social, de desarrollo económico, de sostenibilidad y de defensa de los derechos de las personas.
El propósito es avanzar progresivamente hacia un espacio iberoamericano de seguridad vial que facilite el aprendizaje entre países, el intercambio de experiencias, la cooperación técnica, la generación de conocimiento y la convergencia de referencias y buenas prácticas, siempre desde el respeto a las competencias y realidades nacionales.
La protección de peatones, ciclistas, motoristas y otros usuarios vulnerables ocupa un lugar destacado en esta agenda, así como la atención integral a las víctimas de siniestros de tránsito y la necesidad de reforzar medidas eficaces frente a los principales factores de riesgo: velocidad, alcohol y drogas, distracciones, falta de uso de sistemas de protección y fatiga.
“Cada muerte y cada lesión grave en el tránsito son evitables. La única respuesta aceptable es reforzar las políticas que reducen el riesgo y poner a las personas, especialmente a las víctimas y a los usuarios más vulnerables, en el centro de la acción pública”, añade Lijarcio.
“Además, invertir en seguridad vial es invertir en prosperidad. Puede contribuir a mejorar el PIB de los países en más de un punto, reducir lesiones y costes sanitarios, disminuir las bajas laborales y reforzar la productividad. También impulsa la inversión empresarial en infraestructuras y tecnología, mejora la educación vial y el cumplimiento de las normas, y favorece valores esenciales para la convivencia, como la tolerancia, el respeto y la solidaridad. Todo ello contribuye, además, a un turismo de mayor calidad y a sociedades más seguras y competitivas”, apunta el Dr. Lijarcio.
Conocimiento para orientar mejores decisiones
Entre los trabajos técnicos que acompañan esta nueva etapa de cooperación figura la elaboración del Índice Iberoamericano de Movilidad Segura, IIMS, una herramienta concebida para ayudar a los países a analizar ámbitos de mejora, compartir buenas prácticas y orientar decisiones e inversiones vinculadas a la movilidad segura.
FESVIAL e INTRAS han contribuido a esta iniciativa junto a un amplio grupo de asociaciones de víctimas, universidades, fundaciones, organismos internacionales, entidades especializadas y expertos iberoamericanos.
El Índice se integra en una visión más amplia: fortalecer la evidencia disponible, facilitar el seguimiento de las políticas y ayudar a identificar oportunidades de mejora en ámbitos esenciales como la protección de las víctimas, la formación, la velocidad, las infraestructuras, los vehículos seguros, la movilidad laboral, la fiscalización y la atención a los usuarios vulnerables.
De la cooperación a los compromisos
Para FESVIAL, el valor de esta agenda reside en su capacidad para transformar la cooperación técnica en un impulso político e institucional sostenido.
La seguridad vial exige continuidad, recursos, coordinación y evaluación. También requiere una cultura compartida de responsabilidad, en la que gobiernos, empresas, profesionales, comunidad científica, organizaciones sociales y ciudadanía asuman que la movilidad segura es una condición indispensable para el bienestar y el desarrollo.
“Iberoamérica tiene la oportunidad de avanzar con una voz común, sin perder la diversidad de sus países. Compartir datos, conocimiento y soluciones puede ayudar a salvar vidas y a reducir desigualdades. Ese es el sentido de los trabajos que se están desarrollando estos días en Madrid”, concluye el presidente de FESVIAL.
La jornada institucional del 26 de junio en Casa de América da visibilidad a este proceso de cooperación y a la voluntad de impulsar una agenda iberoamericana de seguridad vial con horizonte 2030. Los trabajos desarrollados en Madrid aspiran a trasladar a la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para noviembre, propuestas de acción conjunta que refuercen la cooperación, la evaluación de las políticas públicas y la protección de la vida en los desplazamientos.