- El sistema de conducción FSD (Full Self-Driving) de Tesla ya ha sido aprobado en los Países Bajos por la RDW. Tesla ha comunicado que tras esta aprobación, los países europeos podrán reconocerla a nivel nacional y se prevé una posible aprobación en toda la UE durante el verano.
- El sistema FSD es un sistema de conducción autónoma L2+, es decir el coche puede realizar todas las funciones de conducción por sí solo, pero necesita la supervisión constante del conductor, que puede retirar las manos del volante, pero no la vista de la carretera.
- En conjunto, FSD opera como un sistema en capas que integra sensores, percepción, predicción, planificación, control y aprendizaje continuo para mejorar progresivamente su rendimiento en condiciones reales.
- Es el único sistema L2+ del mundo basado exclusivamente en cámaras, sin sensores LiDAR. El correcto mantenimiento de las cámaras –por ejemplo, al recalibrarlas tras sustituir un parabrisas, es vital para que el sistema funcione con precisión y seguridad.
- Carglass España comenzó a reparar, sustituir parabrisas y recalibrar los sistemas ADAS de los automóviles Tesla en 2023 y ya ha realizado más de 4.000 servicios a vehículos de esta marca.
El sistema de conducción semiautónoma de Tesla FSD Full Self-Driving (Supervised) ha llegado a Europa, pues ya ha sido aprobado en los Países Bajos por la RDW (Servicio Nacional de Tráfico por Carretera. Es el primer país europeo en el que Tesla ha conseguido homologar esta funcionalidad, que progresivamente se irá lanzando en otros países del continente. Este sistema ya funciona en Estados Unidos, Canadá, China, México, Puerto Rico, Australia, Nueva Zelanda, los Países Bajos y Corea del Sur.
Tesla no ha comunicado cuándo estará disponible en España, pero sí ha confirmado que tras la aprobación en los Países Bajos, los países europeos podrán reconocerla a nivel nacional, por lo que se prevé una posible aprobación en toda la UE durante el verano. Numerosos coches de la marca equipados con este sistema ya llevan meses realizando pruebas en España y en otros países de la UE, donde la marca ha invitado a usuarios a comprobar su funcionamiento desde el asiento del acompañante.
Para homologar este sistema en los Países Bajos, Tesla ha superado la aprobación UN R-171 y las exenciones del Artículo 39. Esta aprobación ha implicado una intensa labor de documentación, desarrollo, pruebas, investigación y auditorías, con más de 1.600.000 km de pruebas de conducción autónoma total (supervisada) en carreteras de la UE, más de 4.500 simulaciones de escenarios de pruebas en pista, miles de páginas de documentación escrita para más de 400 requisitos de cumplimiento; y decenas de estudios de investigación sobre el rendimiento y los resultados en materia de seguridad
¿Qué es el FSD?
El sistema FSD es un sistema de conducción autónoma L2+, es decir el coche puede realizar todas las funciones de conducción por sí solo, pero necesita la supervisión constante del conductor, que puede retirar las manos del volante, pero no la vista de la carretera.
Los coches de la marca equipados con FSD ya han recorrido cerca de 15.000.000.000 de kilómetros y, según los datos de la marca, presentan unos datos de siniestralidad muy inferiores con el sistema en funcionamiento que los de un conductor normal. En Estados Unidos, los coches con FSD activado tienen un incidente menor cada 2,5 millones de kilómetros (la media en el caso de los conductores es cada 354.000 kilómetros); y un incidente mayor cada 8,5 millones de km (cada 660.000 km en el caso de los conductores). Tesla va a lanzar próximamente la versión 14.3 de este sistema, que promete un funcionamiento aún más seguro y preciso.
El único sistema L2+ del mundo basado exclusivamente en cámaras
El primer paso para que un coche puede conducir por sí mismo que sea capaz de hacer un reconocimiento fiable de su entorno para “comprender” lo que sucede a su alrededor y poder actuar en consecuencia con todas las variables (vehículos, vías, señalizaciones, otros usuarios…) que intervienen en la conducción. Para conseguir este objetivo, Tesla es el único fabricante que confía en un sistema basado exclusivamente en cámaras y en la profundidad de análisis y de aprendizaje con datos (millones de imágenes y vídeos de tráfico real) de las redes neuronales de Inteligencia Artificial; sin el empleo de sensores LiDAR.
La marca argumenta que el mundo real es visual y su sistema replica la percepción humana, que con este enfoque se simplifica la arquitectura de sensores y computación del vehículo, y que permite una mejor conducción con datos masivos. El sistema de Tesla requiere menos potencia de cálculo y todo ese cómputo se destina a exclusivamente a la visión. También funciona con una red de a bordo de menos capacidad y cableado, emplea menos memoria, no necesita refrigeración y consume menos energía.
La importancia clave del mantenimiento de las cámaras
La dependencia absoluta de las cámaras hace que su mantenimiento sea clave para que el sistema funcione con precisión y seguridad. Cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlos en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y proporcionan la información correcta.
Carglass España comenzó a reparar, sustituir parabrisas y recalibrar los sistemas ADAS de los automóviles Tesla en 2023 y ya ha realizado más de 4.000 servicios a vehículos de esta marca en los centros de servicio distribuidos estratégicamente por España en los que se atiende a vehículos Tesla y que cuentan con el exclusivo software de diagnóstico de Tesla y técnicos formados para realizar sustituciones y recalibraciones según los procedimientos oficiales.
Como explica Xavier Martínez, Head of Technical Training & Business Efficiencies de Carglass® España, “a la hora de recalibrar las cámaras y sensores de los sistemas ADAS, utilizamos el software de diagnóstico de Tesla y su proceso específico, para poder completar la recalibración según los procedimientos establecidos por la marca. Los automóviles de Tesla alojan en el parabrisas la cámara frontal, la cámara interior, las antenas GPS y el sensor de temperatura y humedad del cristal, que necesita ser recuperado e instalado en el nuevo parabrisas”.
¿Cómo funciona el FSD de Tesla?
El sistema FSD (Full Self-Driving) de Tesla es una plataforma de conducción automatizada basada en visión artificial, redes neuronales profundas y aprendizaje a gran escala, concebida para interpretar el entorno en tiempo real y ejecutar decisiones de conducción de forma continua. Su arquitectura se apoya en ocho cámaras exteriores que proporcionan una cobertura de 360 grados, generando flujo de vídeo continuo y procesando más de un millón de píxeles por milisegundo para adaptarse a escenarios dinámicos y complejos.
A partir de estos datos visuales, el sistema emplea redes neuronales convolucionales y transformadores de visión para detectar objetos —vehículos, peatones, bicicletas y señales—, segmentar el entorno —carriles, bordes de carretera y zonas transitables— y estimar la profundidad sin recurrir a sensores LIDAR, mediante técnicas de paralaje temporal, análisis multivista e inferencia basada en aprendizaje. El resultado es la construcción de una representación tridimensional en espacio vectorial del entorno, más abstracta y operativa que un mapa convencional.
El análisis no se realiza sobre imágenes aisladas, sino sobre secuencias temporales, lo que permite integrar información en el tiempo, reducir ruido e incertidumbre y anticipar el movimiento de los distintos actores de la vía, estimando velocidades relativas e intenciones. Sobre esta base, el sistema aplica modelos de predicción que, mediante redes neuronales y enfoques probabilísticos, generan múltiples escenarios posibles sobre el comportamiento futuro de vehículos y peatones.
En la fase de planificación, el sistema evalúa distintas trayectorias en función de criterios de seguridad, confort, cumplimiento normativo y eficiencia, seleccionando la opción óptima y traduciéndola en comandos de control —dirección, aceleración y frenado— que se ejecutan en tiempo real a través de los actuadores del vehículo.
El núcleo del sistema reside en su capacidad de aprendizaje. Tesla entrena sus modelos en supercomputadores utilizando datos procedentes de millones de vehículos, combinando entrenamiento supervisado —con etiquetado humano— y automático mediante IA. Cada vehículo actúa además como nodo de captación de datos dentro de un sistema de aprendizaje por flota, identificando casos complejos o errores y enviando información relevante. En paralelo, el denominado “shadow mode” permite comparar las decisiones del sistema con las del conductor humano, generando nuevos casos de entrenamiento cuando existen discrepancias. Todo ello se integra en un ciclo iterativo continuo de recogida de datos, entrenamiento, validación y despliegue de mejoras mediante actualizaciones remotas (OTA).
El desarrollo se complementa con simulaciones masivas que reproducen escenarios reales y casos extremos, permitiendo entrenar el sistema sin riesgo físico. Este enfoque responde a decisiones estratégicas clave: el uso exclusivo de visión frente a LIDAR por razones de coste y escalabilidad, la explotación de grandes volúmenes de datos como ventaja competitiva y una evolución hacia arquitecturas cada vez más end-to-end, con menor dependencia de reglas programadas y mayor peso del aprendizaje automático.