El domingo 8 de febrero de 2026, en uno de los eventos deportivos más vistos del mundo —el Super Bowl LX—, el Cadillac Formula 1 Team eligió una plataforma única para presentar su primer diseño oficial de coche de carrera y su identidad visual rumbo a la temporada 2026.
Una estrategia audaz en la vitrina global
Lejos de una presentación tradicional en un circuito o feria automovilística, Cadillac decidió lanzar su livery (decoración del monoplaza) en un anuncio de televisión durante el partido de fútbol americano, buscando captar la atención de millones de personas más allá de la afición clásica de Fórmula 1.
El anuncio, de aproximadamente 30 segundos, combinó imágenes cinematográficas del coche con la voz del histórico discurso de John F. Kennedy sobre la llegada a la Luna, reforzando el mensaje de ambición, innovación y desafío que representa la entrada de Cadillac en la máxima categoría del automovilismo.
Un diseño revolucionario y simbólico
La decoración que se reveló en el Super Bowl no es convencional: presenta un diseño bicolor, con un lado del coche predominantemente blanco y el otro en negro profundo. Esta elección visual tiene un carácter simbólico y busca destacar la dualidad y modernidad de la marca en su primera temporada completa en Fórmula 1.
Este livery será utilizado durante la temporada 2026, en la que Cadillac se estrena como el undécimo equipo del campeonato mundial. La escudería contará con pilotos de renombre —incluyendo Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas—, que competirán bajo este nuevo emblema estadounidense.
Más allá de la transmisión
Además del anuncio en televisión, el equipo también aprovechó otras acciones promocionales: una réplica del monoplaza con la decoración revelada estuvo expuesta en Times Square, Nueva York, permitiendo que el público general viviera de cerca este lanzamiento histórico.
La presentación en el Super Bowl no sólo buscó introducir la identidad visual de Cadillac en F1, sino también posicionar a la escudería como un equipo “de casa” para la afición estadounidense, algo poco habitual en una disciplina con fuerte arraigo europeo.