- Juan López Frade vive la cercanía con Suzuki desde una doble faceta: como presidente de Suzuki Ibérica y como propietario de varios coches de la marca.
- Su garaje refleja los valores clave de los modelos de Suzuki: espíritu práctico, eficiencia, diversión al volante y la mítica tracción total.
- “Me pasa lo mismo que a muchos propietarios de coches de la marca, que sienten que su Suzuki ha estado muchos años con ellos y ha formado parte de sus vidas”, comenta.
Juan López Frade, presidente de Suzuki Ibérica desde 2017, es un enamorado de la marca en la que lleva más de dos décadas trabajando. Sus coches son un reflejo del cariño y admiración que siente por la marca y el producto. “Yo llegué a la recién nacida Suzuki Ibérica en 2003, como director general comercial y de marketing. Desde el principio vi que Suzuki era una marca diferente, con unos valores, una rectitud y un compromiso con sus ideas y sus clientes como yo nunca había visto. Cuando la conoces, es imposible no enamorarse de esta marca y del producto excepcional que tenemos. Me ha pasado lo mismo que a muchos propietarios, que sienten que su Suzuki ha estado muchos años con ellos y ha formado parte de sus vidas”.
Para Frade, “el nuevo lema de la marca, “By your side” -a tu lado, en español- habla justo de eso, de cómo Suzuki está más cerca de la gente y durante más tiempo, de su espíritu de ser una marca cercana y amable, que quiere acompañar a sus clientes y estar siempre a su lado a lo largo del camino”.
Un garaje que representa los valores de Suzuki
Juan López Frade vive esa cercanía desde una doble faceta, porque también es propietario de varios coches de la marca. “En mi casa tenemos un Swift de cuarta generación, un Swift Sport y un Jimny de 2018. Además, yo uso un Across como coche de empresa. Mis hijas tienen un Swift, también de última generación, y un S-Cross. Y hasta mi suegra tiene un Swift de primera generación y está encantada con él”.
“Viendo estos modelos me doy cuenta de que en mi garaje están reflejados todos los valores clave de los coches de la marca”, reflexiona Frade. “Me muevo a diario y viajo en un Across, un coche que representa la electrificación práctica y pensada para satisfacer las necesidades reales de la gente. Es cómodo, muy amplio y me permite circular con bajas emisiones en modo eléctrico en el día a día, y sin ninguna limitación por su gran autonomía cuando salgo de viaje”.
“A mi mujer le gusta mucho su Swift. Para ella es compacto, amplio, consume muy poco y tiene etiqueta ECO. Le gusta mucho su diseño y también cómo se conduce. Desde que lo estrenó me dice que dentro se siente cómoda y que le resulta familiar, en el sentido de que todas las cosas, los mandos, los botones, “están en su sitio” y que la pantalla central es un plus que aporta más”.
Cuando quiero disfrutar de la conducción y perderme por carreteras de curvas cojo el Swift Sport, que es ágil, ligero y transmite unas sensaciones puras y una diversión al volante que también es otra de las señas de identidad de Suzuki. Desde su primera generación, el Swift ha sabido combinar su carácter de coche perfecto para la ciudad, con un diseño icónico y unas cualidades de conducción excepcionales”.
Como no, la tracción AllGrip también tenía que estar presente en el garaje de un aficionado de la marca. “Para salir al campo tengo un Jimny, que es el 4x4 por excelencia y el modelo que inauguró la larga historia de Suzuki con la tracción total, una tradición que se ha mantenido desde hace más de 50 años. Cuando vas a los cursos de conducción que hacemos en Suzuki te das cuenta de las increíbles capacidades de este coche, que es un modelo de culto para los amantes del todoterreno en todo el mundo”.
“Junto al Swift y el Vitara, yo diría que el Jimny completa el trío de iconos de la marca. A veces pienso en hacerme con un Jimny y un Vitara de sus primeras generaciones, que me encantan. Son coches que aguantan genial el paso de los años y que ya empiezan a ser unos clásicos con los que puedes participar en eventos y competiciones. Pero luego pienso que ahora no tengo espacio para guardarlos, ni tiempo para disfrutarlos… quizás más adelante”.