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Según el balance provisional de siniestralidad en vías interurbanas presentado por la Dirección General de Tráfico (DGT) a comienzos de este mes de enero, 1.119 personas perdieron la vida en las carreteras durante 2025. El 15% de las víctimas mortales no hacían uso de sistemas de seguridad.
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- En 2025 fallecieron 14 menores de 14 años en las carretas españolas, 4 menos que en 2024. Un balance inasumible para la sociedad.
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- Las administraciones públicas y las autoridades a cargo de la seguridad vial tienen la obligación y la responsabilidad de tomar las medidas oportunas para que estos argumentos de seguridad arraiguen.
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- Es urgente que las autoridades competentes diseñen políticas específicas para garantizar la seguridad vial infantil y que estas políticas estén basadas, fundamentalmente, en la formación técnica impartida por expertos en la materia.
Comienza el año 2026 con la publicación del balance provisional de siniestralidad en vías interurbanas presentado por la Dirección General de Tráfico (DGT). Según el informe publicado, durante 2025 fallecieron 1.119 personas en los 1.028 accidentes de tráfico ocurridos en vías interurbanas, lo que supone un 3% menos de víctimas mortales con respecto al año 2024. Este balance provisional también recoge 4.936 personas heridas de gravedad y hospitalizadas a consecuencia de dichos siniestros viales. Por lo que respecta a la siniestralidad vial infantil, en 2025 tuvimos que lamentar el fallecimiento de 14 niños y niñas menores de 14 años en las carreteras españolas, frente a los 18 del año 2024.
A pesar de la mejora en las cifras de mortalidad vial con respecto al año anterior, el balance de 2025 continúa siendo negativo y absolutamente inasumible para la sociedad, especialmente si se tiene en cuenta que 165 de las personas fallecidas, casi el 15%, no hacían uso de los dispositivos de seguridad en el momento del siniestro. Estos datos evidencian, un año más, la gran falta de concienciación por parte de los usuarios de los vehículos sobre la importancia vital de los dispositivos de seguridad en el automóvil.
Desde la Alianza Española para la Seguridad Vial infantil, AESVi, único foro en España compuesto por expertos nacionales e internacionales en seguridad vial infantil, queremos poner el foco en la necesidad y la urgencia de atajar el problema del no uso y del uso incorrecto de los dispositivos de seguridad infantil en el vehículo, dado que las medidas empleadas hasta la fecha llevan demasiado tiempo demostrando su ineficacia.
Es urgente que las autoridades competentes diseñen políticas específicas para garantizar la seguridad vial infantil y que estas políticas estén basadas, fundamentalmente, en la formación técnica impartida por expertos en la materia. Es fundamental que las familias entiendan y normalicen que el uso correcto de las sillas infantiles no ha de ser para evitar multas o sanciones, sino que es la única manera de proteger la vida de los menores cuando viajan en automóvil. Y para ello es absolutamente necesario que las familias conozcan las bases técnicas y las evidencias científicas que sostienen estas razones. No debemos olvidar
AESVi – Unidos por la seguridad infantil
que “la seguridad de los pequeños en el vehículo depende de la actitud de los adultos. Además, el ejemplo de las familias y los adultos responsables de los pequeños es vital para que los niños adquieran y normalicen compartimientos seguros cuando viajan en coche”, indica Elena Muñoz, miembro de AESVi.
Los sistemas de retención infantil son la protección más eficaz para los menores cuando viajan en auto, por eso su uso es obligatorio hasta que los pequeños alcanzan los 135 cm de altura y recomendable hasta los 150 cm. Está demostrado que un menor, con su SRI, será el mejor protegido del vehículo en caso de accidente. Sin su SRI, ese mismo menor será el más vulnerable del vehículo. Este argumento es el que todos los padres, madres y adultos responsables de los menores deben tener en cuenta a la hora de proteger las vidas de sus hijos, más allá de las sanciones y multas derivadas de su no uso o de su uso incorrecto”, amplía Elena Muñoz. Las administraciones públicas y las autoridades a cargo de la seguridad vial tienen la obligación y la responsabilidad de tomar las medidas oportunas para que estos argumentos de seguridad arraiguen y la cultura de la seguridad se instale de manera definitiva en la sociedad.